Manuel Tol, 55, paciente que esperaba turno, está satisfecho con este servicio, ya que no tiene recursos para asistir a una clínica.
La jornada se lleva a cabo en el hospital parroquial San Lucas, que cuenta con quirófanos recién equipados y una rampa para facilitar el traslado en camilla de los pacientes recién operados a las salas de encamamiento.
Se tiene el apoyo de la parroquia, a cargo de monseñor Gregorio Sheaffer, quien ha dado alojamiento, alimentación, personal de soporte y las facilidades que los médicos necesitan.
Douglas Girod, director del grupo y decano de la Facultad de Otorrinolaringología de la Universidad de Kansas, refirió que los pacientes que han atendido llegan con problemas de oído y nariz, masas cancerosas, laringitis, padecimientos en la vesícula y hernias, además de consultas sobre medicina general.
Explicó que evalúan al paciente , y luego se le asigna un médico especialista, para que decida el tratamiento.
Donan tiempo
La consulta, el tratamiento, la operación y los medicamentos no tienen ningún costo, puesto que los profesionales han decidido donar su tiempo a la gente que lo necesita.
Rafael Tun, director del nosocomio de San Lucas Tolimán, manifestó que el beneficio para la gente no se puede cuantificar, ya que la atención que se les brinda es de primera.
Comentó que han llegado pobladores con cuadros clínicos que se consideraban perdidos , pero afortunadamente se han podido salvar con tratamiento adecuado. “Estamos agradecidos con este grupo de médicos, pues también nos ha enseñado otras técnicas para mejorar nuestro trabajo”, aseveró.