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Por daños del Tren Maya ambientalistas en México protestan con cadena humana
Organizaciones ambientalistas realizaron una cadena humana en Puerto Morelos, al sureste de México, en protesta por los daños ambientales causados por las obras del Tren Maya y por el riesgo que representan para los ecosistemas de arrecifes el traslado de la piedra porfirita importada de Cuba.
Pobladores y grupos de ambientalistas que se manifiestan de manera pacífica con una cadena humana contra el Tren Maya por la devastación de arrecifes y manglares, en Puerto Morelos, Quintana Roo (México). Organizaciones ambientalistas realizaron una cadena humana en Puerto Morelos, al sureste de México, en protesta por los daños ambientales causados por las obras del Tren Maya y por el riesgo que representan para los ecosistemas de arrecifes el traslado de la piedra porfirita importada de Cuba. EFE/Alonso Cupúl
Organizaciones ambientalistas realizaron una cadena humana en Puerto Morelos, al sureste de México, en protesta por los daños ambientales causados por las obras del Tren Maya y por el riesgo que representan para los ecosistemas de arrecifes el traslado de la piedra porfirita importada de Cuba.
Poco más de 200 integrantes de ONGs como Sélvame del Tren, Voces Unidas Puerto Morelos, La Selva Salva, Selva Maya SOS, Puerto Morelos sustentable, El Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), Voto por el Clima, entre otras, protestaron por la destrucción de cenotes, manglares, arrecifes y la selva, con una cadena humana a lo largo de la avenida José María Morelos, la cual se pretende ampliar a cuatro carriles a pesar de que está totalmente rodeada de manglares, una especie protegida.
Aracely Domínguez, presidenta del Grupo Ecologista del Mayab aseguró que las obras del Tren Maya representan un retroceso de 40 años en materia de protección ambiental y lamentó que sea la propia autoridad quien viole la ley.
La presidenta del Grupo Ecologista del Mayab recordó que la lucha por defender la naturaleza tiene varias décadas en Quintana Roo por lo que varias agrupaciones ambientalistas del estado son consideradas “punta de lanza” en ordenamientos ecológicos, en reglamentos y en leyes.