alley

alley

NOTAS DE alley

Cuba aprobará en marzo del 2014 una nueva legislación para "perfeccionar" la inversión extranjera, informó el sábado último el presidente Raúl Castro.
Centenares de miles de personas quedaron ayer sin servicio de electricidad, en Toronto, la mayor ciudad canadiense, después de que una tormenta de hielo ocasionó la caída de gran cantidad de líneas de alta tensión.
Al menos 14 personas murieron y 32 resultaron heridas cuando un autobús se precipitó en un barranco, en una carretera del estado brasileño de Sao Paulo, informaron ayer fuentes oficiales.
Decenas de miles de manifestantes paralizaron ayer el centro de Bangkok para exigir la renuncia del Gobierno de Tailandia, el día siguiente de que el principal partido opositor anunció el boicot de las elecciones legislativas.
Al menos 56 personas, entre ellas seis niños, perecieron ayer durante bombardeos de la aviación siria contra Alepo, la segunda ciudad del país en la que la semana última cientos de personas perdieron la vida en ese tipo de ataques.
La jueza hondureña Wendy Caballero, detenida el sábado último por haberle concedido arresto domiciliario al presunto narcotraficante Alexander Montes Aguilar, ya recapturado, fue remitida ayer a prisión por orden de un juzgado, informaron fuentes judiciales.
La Iglesia Católica abrirá una nueva oficina para defender a víctimas de violaciones a los derechos humanos, anunció ayer el arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar Alas.
Elisa y Humberto son los protagonistas de esta historia contemporánea. Ellos son  el reflejo de  la vida que  muchas parejas tienen y que la mayoría de personas ignora.
Desde hace seis años, Ricardo Augusto Contreras Hernández cambia su traje de mensajero por el de Santa Claus para compartir sonrisas y entregar regalos a los niños internos en el Hospital General San Juan de Dios y quienes viven en el orfanato San Jerónimo Emiliani.
Detrás de un enorme árbol y rodeado de bastones que simulan ser de caramelo se encuentra Erwin Werner, quien ha personificado a Santa Claus por más de 25 años, los cinco últimos en el centro comercial Miraflores. "Empecé a ser el Santa de mis sobrinos, después fui el de mis hijos, después empecé a ir hogares de niños, convivios, y ahora estoy acá", dice. Lo que más disfruta es poderles dar ilusión y esperanza a los pequeños, y asegura que los niños y niñas no dejan de sorprenderlo.
'; $xhtml .= '