Editorial
NOTAS DE Editorial
Es una vergüenza el adefesio de ilegalidades, ambigüedades y opacidades que se concentran en el presupuesto del 2026.
El CIV necesita más que cambios de nombres, requiere de una reingeniería.
La invitación es a salir de la esfera de comodidad al encuentro de la necesidad de otros, la cual, a veces, no es de dinero, sino de escucha, atención y valoración.
Es arriesgado el indulto porque connotaría un sesgo ideológico tan marcado que incluso libere a alguien que, según sus propios cánones, calificaría también como “terrorista”.
Otorgar nombramientos gratuitos sin investigar bien los perfiles puede salir muy caro.
Guatemala está ante un desafío sin precedentes: mejorar la competitividad real, que genera negocios, empleo e inversiones.
Solo falta ver si, con nocturnidad, el pleno le agrega una o más extremidades al engendro presupuestario superior a los Q160 millardos.
No se necesitan más préstamos, por más blandos que sean, si los recursos van al agujero negro del gasto en más burocracia.
El cuidado de la salud mental suele quedar relegado en las grandes prioridades nacionales.