Editorial
NOTAS DE Editorial
Es evidente que los atrasos de décadas en la inversión portuaria se están pagando hoy con creces.
Guatemala no necesita más promesas sobre el camino. Necesita, de una vez, un rumbo claro e interconectado con los grandes potenciales del país.
La lección es sencilla y sólida: no se necesitan grandes gestas épicas para ganar la santidad, sino pequeños ejercicios constantes.
Las sospechas crecen cuando suprimen la fase de entrevistas.
Guatemala está harta de la sobreposición de ambiciones sectarias por encima del bien común.
La elección de magistrados para el TSE constituye la responsabilidad más grande en la continuidad y consolidación de la democracia representativa.
Redoblar la seguridad en los perímetros es clave, pero más aún demostrar fortaleza.
En el combate de toda actividad mafiosa, la ruta del dinero es el hilo que más puede contribuir a debilitar esas redes.
Es momento de fortalecer la institucionalidad, revisar protocolos y fortalecer capacidades técnicas.