Editorial
NOTAS DE Editorial
El reclamo trumpista de politización tendría mayor credibilidad si existiera fuera un proceso, pero al ser cuatro pierde tracción.
La campaña electoral ya terminó. No más mítines ni arengas, y mucho menos polarización.
La satrapía alcanza e incluso supera las profundidades abisales de los viejos despotismos del siglo XX, encabezados por el régimen de Anastasio Somoza, a quien Ortega derrocó para terminar convirtiéndose en un figurón similar o más patético.
Para alcanzar estos y otros cometidos se necesita de una depuración y reclasificación del personal de servicio diplomático, a fin de que impere la meritocracia y no el clientelismo.
Bernardo Arévalo es el primer hijo de un exmandatario guatemalteco en llegar a la Presidencia.
La campaña, como tal, terminó el viernes último y eso deben entenderlo todos los partidos con representación en el Congreso y alcaldías.
Prensa Libre refrenda, a las puertas de este 72 aniversario, su dedicación permanente de servir a la ciudadanía con información verificada, completa y confiable.
El 12 de agosto fueron ultimados los periodistas Edín Alonso y Hugo Gutiérrez en el parcelamiento Caballo Blanco, de Retalhuleu, departamento en el cual se mantiene la misma cifra de muertes violentas en 2022 y 2023.
Lo más importante no son las tendencias de favoritismo, sino los problemas, preocupaciones, desencantos y expectativas que los encuestados expresan y que se repiten cada cuatro años.
Un error o una imprudencia de los políticos ha sido, históricamente, vender el plan de gobierno como una pieza publicitaria y no como un proyecto de desarrollo.