Pedro Trujillo

Doctor en Paz y Seguridad Internacional. Profesor universitario y analista en medios de comunicación sobre temas de política, relaciones internacionales y seguridad y defensa.

NOTAS DE Pedro Trujillo

No nos engañemos, a los delincuentes los eligen otros delincuentes, así que consolide primero sus valores y principios éticos.
Este país tiene demasiada sed de sangre y gusta humillar, presionar, juzgar, encarcelar, y si se pudiera matar a “los enemigos”, mucho mejor.
Ninguna sociedad ha evolucionado o se ha desarrollado sin enfrentar las vicisitudes que, según el momento, la historia ha puesto delante de ella.
A 500 años de conquista —y 200 de independencia— seguimos sin advertir que tenemos un país que se hunde. ¡Vaya futuro el nuestro!
Algunos piensan que votar en línea es la solución, lo que podría aceptarse si hubiese partidos mínimamente decentes, cosa que no ocurre.
Pineda comenzó como vicepresidenciable de Mario Estrada, aunque no llegó a ser proclamado.
La mala noticia es que, de forma similar a cómo ocurriera con la revolución china y la rusa, todo surge de movimientos ideológicos de izquierda revolucionaria-radical.
Y como es habitual, el irresponsable votante se dedica a pedir a gringos o europeos que vengan a solucionar el problema del que él mismo huye o se esconde.
Para conformar una sociedad exitosa hay que establecer sólidas bases de respeto y rectitud ética, y eso no ocurre desde la ideología que es un estadio posterior.
Pareciera -y muchos votantes lo aceptan- que los apellidos paternos validan ciertos perfiles, al margen de la capacidad del individuo