Rolando de Paz Barrientos

NOTAS DE Rolando de Paz Barrientos

Una de las características de las familias fuertes es la habilidad de comunicarse de manera efectiva, pues crea un ambiente de unidad y afecto en casa. Es un hecho que la mayor parte de los problemas a los que se enfrentan las familias de hoy tienen su origen en la mala comunicación o la falta de ella.
En la novela El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares, Jake creció escuchando a su abuelo contar historias de niños extraordinarios que vivían en un orfanato. Luego de que su abuelo fuera asesinado por una criatura sobrenatural, viaja a una isla en Gales para descubrir que aquellas historias no eran tan ficticias.
Para muchos, Diciembre se convierte en un tiempo de aflicción, ansiedad y preocupación, en lugar de un tiempo de paz, armonía y reflexión, pues la cultura consumista del mundo actual estimula nuestros sentidos mediante la publicidad, creando la sensación de que algo nos hace falta o que debemos celebrar la Navidad como dicta la costumbre: fiestas, regalos, comida, bebida, etc.
Existe una clara correlación entre la economía de la nación y el desarrollo familiar. Hay un principio que indica que si una verdad no funciona en casa, entonces no es verdad. De hecho el origen etimológico de la palabra economía es el griego “oikos” que significa “administración de la casa, del hogar”.
La sociedad es transformada a través de la administración responsable y piadosa de líderes-siervos, no por tiranos u oportunistas, sino por aquellos que sirven de forma desinteresada y sin egoísmos.
En las relaciones humanas es posible que surjan disensiones capaces de deteriorarlas o romperlas. Cada individuo tiene una personalidad, un carácter y perspectiva de la vida, por lo cual pueden surgir diferencias. Sin embargo, una relación saludable no requiere que siempre estén de acuerdo, sino que tengan la madurez de superarlas.
Cuando era niño, hablaba, pensaba y razonaba como niño; pero cuando llegué a ser hombre, dejé las cosas de niño. Me puse serio, rígido y formal, dejé de hacer aquellas cosas que disfrutaba y que me hacían reír. Me atrapó el ideal de “ser alguien en la vida”, sin percatarme de que ya era especial para Dios, quien me creó como un ser único e irrepetible con un propósito eterno, que puso alrededor seres especiales, que sin importar lo que fuera o llegara a ser, me amarían tal como soy: mi familia.
Todo ser humano nace con derechos fundamentales: la identidad, el honor, respeto y la intimidad. Nace con libertades como la de pensamiento y expresión, que debemos defender ante cualquier amenaza.
Las redes sociales han tenido la virtud de sacarnos del anonimato; ahora creemos habernos ganado el derecho a que nuestra opinión sea escuchada. Opinamos a diestra y siniestra tal cual expertos en cada materia; construyendo sin quererlo la sociedad de la crítica, pero sin una propuesta concreta.
Formar una familia y fortalecerla requiere de diversos factores. Uno de ellos, el más fundamental, es el compromiso y fidelidad de cada cónyuge.