Ama tu salud, prevén el cáncer de mama

Simples pero importantes acciones pueden tomarse para prevenir el cáncer de mama.

 

Las células malignas en los tejidos de la mama son los que a largo plazo degeneran en cáncer de mama. Este puede ser mortal si no se trata a tiempo lo cual queda demostrado al ser el segundo cáncer más frecuente en mujeres, después del cáncer de cérvix.

Los médicos recomiendan alejarse de los factores de riesgo y aumentar los factores de protección para prevenir esta enfermedad. Y sobre todo, realizar el autoexamen de mama todos los meses y visitar periódicamente al médico para evaluar tu salud.

Según la Organización Mundial de la Salud, OMS, alrededor del 40% de todos los casos de cáncer podrían prevenirse al tratar de evitar algunos de los siguientes factores de riesgo:

  • Fumar tabaco
  • Tener sobrepeso
  • Consumir bebidas alcohólicas en exceso
  • Edad avanzada
  • Que el ciclo menstrual haya empezado a los 11 años
  • Cuando la menopausia aparece tarde
  • Dar a luz después de los 35 años
  • No tener hijos y no dar lactancia
  • Antecedentes familiares de esta enfermedad en relaciones consanguíneas de primer grado.
  • Terapia hormonal para los síntomas de la menopausia

“Las claves para una buena salud incluyen, alcanzar y mantener un peso corporal saludable, adoptar una dieta equilibrada, hacer ejercicio regularmente y dormir 8 horas diarias”, afirma la nutricionista Scarleth Mena.

La salud viene de los alimentos

 Mena explica que el cuerpo usa ciertos compuestos en los alimentos y químicos producidos por el organismo llamados antioxidantes.  Estos te protegen contra el daño a los tejidos que ocurre constantemente como resultado normal del metabolismo (oxidación).

Este daño se asocia con el aumento del riesgo de cáncer, por eso algunos antioxidantes pueden protegerte contra este riesgo:

  • Vitamina C (naranja, limón, lima, todos los cítricos)
  • Vitamina E (almendra, maní, semilla de girasol, espinacas y broccoli)
  • Carotenoides (como el betacaroteno y la vitamina A, las frutas y vegetales de color naranja y amarillo, el huevo y el aceite de hígado de bacalao).

Algunos estudios indican que quienes comen estas frutas y verduras, fuentes de estos antioxidantes, tienen menor riesgo de desarrollar algunos tipos de cáncer. Asimismo, los ácidos grasos Omega 3, son nutrientes importantes asociados con muchas actividades del cuerpo, especialmente con el funcionamiento del sistema inmunitario. Para obtenerlos, debes consumir alimentos como sardinas, salmón, arenque, atún y bacalao. El Omega 3 también se encuentra en otros alimentos, aunque en menor proporción, en la linaza, las nueces, los frijoles rojos, los frijoles blancos y la soja.

Ejercicios y bienestar

La nutricionista Scarleth Mena añade que, mantener una alimentación saludable durante y después del tratamiento del cáncer de mama, puede ayudar a controlar los efectos secundarios de los tratamientos. Además de incrementar la probabilidad de supervivencia y bienestar, la nutrición y el ejercicio fortalecen el sistema inmunológico y evitan el aumento de peso.

En este sentido, Juan Pablo Zelaya, coach en salud, instructor certificado en Australia para atender pacientes con cáncer, recomienda hacer ejercicios todos los días porque eso permite mantener el peso recomendado y a la vez prevenir el cáncer.

Otros consejos importantes de Zelaya son:

  • En pacientes que ya tienen cáncer, el ejercicio debe ser integrado como parte de la práctica estándar del protocolo de atención en pacientes con cáncer.
  • El ejercicio debe ser visto como una terapia adjunta que ayuda a contrarrestar los efectos adversos del cáncer y su tratamiento.
  • Es recomendado caminar, trotar, montar bicicleta o nadar, entre otros ejercicios recomendados por cada doctor, para sumar 150 minutos por semana de actividad física moderada.
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