Gobierno Corporativo, sinónimo de confianza

Encontrar un modelo de dirección y gestión que reduzca los conflictos, los riesgos financieros, los desaciertos en la toma de decisiones y favorezca el crecimiento responsable es el objetivo de implementar un gobierno corporativo.

Profundizar en la raíz de las palabras nos permite comprender mejor su definición, y el concepto “gobierno corporativo” no es la excepción. Del latín “gubernare” se desprende gobernar, que se comprende como conducir, dirigir, administrar o guiar, y “corpus” que puede atribuirse a la corporación como cuerpo, según lo indica la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).

 

Gobierno corporativo es entonces en cualquier actividad económica el conjunto de normas y políticas que regulan las relaciones entre los accionistas, el consejo de administración, los gerentes y otros grupos de interés para definir y alcanzar objetivos, establecer los procesos y mecanismos de monitoreo, así como delegar autoridad y responsabilidad.

 

¿QUÉ ASPECTOS IMPLICA UN GOBIERNO CORPORATIVO?

Con este sistema de dirección se establece una junta directiva, comités, incluso se tercerizan funciones, con el fin de realizar diferentes auditorías, crear una cultura de control interno, transparencia, políticas de ética y antifraude.

 

Esto permite descentralizar la toma de decisiones, ya no hay un solo órgano responsable de dirigir la institución, sino una junta directiva que se apoya de comités de riesgos, tecnología, negocios, cobranza, entre otros. Estos grupos están colegiados y balanceados en cuanto a los intereses de las partes que conforman la empresa, lo que fomenta la rendición de cuentas.

SER PARTE DE LA JUNTA DIRECTIVA SIGNIFICA HONORABILIDAD

Cada institución determina la forma de seleccionar a las personas a cargo de los comités y de quienes integran la junta directiva. En algunos casos puede recurrirse a agencias especializadas en la contratación de recurso humano o universidades con experiencia en el tema para colaborar con el proceso.

 

Lo que sí es seguro es que para ocupar estos cargos se requiere de personas con honorabilidad comprobable, que no tenga problemas legales, con solvencia, sin conflicto de intereses al tomar decisiones y con conocimientos en el área respectiva. La elección de las personas adecuadas es clave para echar a andar el gobierno corporativo con los resultados de éxito que esperan los accionistas y, por supuesto, los clientes.

EL APLAUSO POR PARTE  DE LOS ACCIONISTAS

Las personas que han depositado su confianza en una institución, y se convierten en grandes o pequeños inversionistas de la misma, son beneficiadas con la implementación de un gobierno corporativo.

 

Tener acceso a la información, conocer los nombres de quienes están a cargo de una gerencia y contar con la garantía de que las decisiones se toman con transparencia, motiva un mayor deseo de inversión por parte de los accionistas actuales o un incremento de los mismos. Para algunos directivos, el gobierno corporativo permite darle representatividad a los accionistas y participación en las decisiones más importantes de la organización, incluida la elección de la junta directiva.

 

ORIENTADOS A LAS MEJORES PRÁCTICAS

Si bien el modelo de gobierno corporativo es recomendable para cualquier giro de negocio, solamente el sistema bancario lo tiene regulado.  En 2016 la Junta Monetaria lo convirtió en requisito para las instituciones bancarias al emitir la Resolución 62-2016, con el Reglamento de Gobierno Corporativo para bancos, entidades y sociedades financieras.

 

Un caso de éxito en esta transición es Bantrab, que ha mejorado sus calificaciones de riesgo de forma sostenida como resultado de las acciones encaminadas a fortalecer su gobierno corporativo. En 2017 colocó en el centro de sus prácticas de responsabilidad social empresarial la conformación de su propia gobernanza.

 

Esto implicó hacer cambios históricos en la institución, como dar a los accionistas por primera vez claridad de los candidatos a la junta directiva, quienes fueron sometidos a un proceso exhaustivo de evaluación. Se ha tenido una mejor labor de convocatoria para accionistas y su inclusión en asambleas.

 

Por otra parte, se crearon programas como oficinas dedicadas a evaluar soluciones para los clientes con problemas de crédito, sobreendeudamiento, malas referencias crediticias, sin poner en riesgo la solidez institucional.

 

A nivel interno, se implementó una serie de normativas que van desde un código de ética hasta un reglamento de compras. Actualmente se encuentran en el proceso de tercerizar la línea de ética, lo que permite al banco abordar de mejor manera y resolver temas que generen conflicto. Con esto Bantrab se posiciona como insignia corporativa a nivel regional.

CONTAR CON BUENAS CALIFICACIONES

Ser bien evaluados por una firma internacional de riesgos es algo de suma importancia para los bancos, ya que además de generar confianza local, permite ampliar su territorio de negocios en el extranjero. Standard and Poor’s, Moody’s y Fitch Ratings son algunas de estas calificadoras que analizan a las entidades comerciales, financieras, instituciones gubernamentales, incluso la calidad de deuda de un país.

 

Uno de los aspectos a calificar es precisamente la implementación de un gobierno corporativo, debido a las garantías de funcionamiento que este sistema ofrece a las mismas instituciones y sus clientes. Como muestra de ello, en la evaluación de marzo 2019, Fitch Ratings mejoró por segundo año consecutivo la calificación nacional de Bantrab a “A-”, y la internacional, a “BB-”.

 

En este caso, la evaluadora consideró no solo la solidez financiera del banco, sino también las mejoras en los controles de riesgo mediante un gobierno corporativo y la rendición de cuentas.

 

 

EL COMITÉ DE BASILEA

En 1988 se creó en Basilea, Suiza, el Comité de Basilea de Supervisión Bancaria con el propósito de fortalecer la estabilidad del sistema bancario internacional y eliminar la desigualdad competitiva. A partir de 1999, con el Comité de Basilea II, se dio respuesta a los avances tecnológicos, la diversificación de los mercados financieros, la complejidad de los instrumentos o productos financieros, los modelos de gestión y las tendencias internacionales en materia de riesgos y gobierno corporativo.

 

El Comité de Basilea III surgió en 2008 como respuesta a la crisis financiera del mismo año, con una serie de medidas para mejorar la gestión de riesgos y el buen gobierno en los bancos.

 

“La calificación de riesgos de la organización mejoró en 3 niveles en los últimos 3 años, uno de los pilares importantes a considerar fue la transición que sufrió la organización en implementar mejores prácticas de gobierno corporativo”, José Miguel Reyes, Director Corporativo de Riesgos Bantrab.

¿CUÁLES SON LOS BENEFICIOS PARA LOS CLIENTES?

 

Los clientes son el centro de cualquier estrategia en un negocio de continuo crecimiento. Para ellos, que el banco cuente con Gobierno Corporativo, les garantiza mas confianza en temas de tasas de interés, plazos, políticas de iniciación de crédito y transparencia, entre otros.

 

Mediante el GC se generan decisiones basadas en una cultura de apoyo al cliente. Se implementan mecanismos de control que garantizan a los cuentahabientes tranquilidad respecto a sus inversiones y cuentas en el banco.

 

“El gobierno corporativo es esencial para el correcto funcionamiento del sector bancario y de la economía en su conjunto, de acuerdo con el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea”, exsuperintendente de Bancos José Alejandro Arévalo.