Eta: Aldea Santa Elena da refugio a víctimas de alud en Quejá, pero hay mucha necesidad

Sobrevivientes tuvieron que caminar entre 10 y 12 kilómetros cubiertos de lodo para encontrar un lugar seguro.

Afectados por Eta cocinan, lavan y tratan de sobrellevar la tragedia en los caminos de Santa Elena. (Foto Prensa Libre: Carlos Hernández)
Afectados por Eta cocinan, lavan y tratan de sobrellevar la tragedia en los caminos de Santa Elena. (Foto Prensa Libre: Carlos Hernández)

La aldea Santa Elena se ha convertido en un campo para refugiar a dos mil personas, entre sobrevivientes del alud en el caserío Quejá y otras comunidades afectadas por el temporal Eta.

Santa Elena no está cerca de Quejá. Son entre 10 y 12 kilómetros cubiertos de lodo los que tuvieron que caminar los afectados para encontrar un lugar seguro, relatan los enviados especiales de Prensa Libre y Guatevisión a esa región.

Pero las condiciones están lejos de las idóneas. Familias han recibido a vecinos en sus casas, pero hay otros que cocinan en las calles de tierra o entre maleza.

El agua, un factor crítico para emergencias como esta, escasea porque la aldea no tiene energía que hace funcionar la bomba que surte a las casas.

Una escuela de Santa Elena sirve como albergue y centro de acopio. (Foto: Carlos Hernández)

Allá no hay aún albergues. Los consejos comunitarios de desarrollo se han organizado para ayudar a los afectados, pero las necesidades no están cubiertas para los más de 2 mil refugiados.

La ayuda humanitaria llega en picops, pero no alcanza para la cantidad de familias que necesitan ayuda. Faltan alimentos, agua embotellada, productos de higiene, frazadas, de todo.

Santa Elena también se ha convertido en camposanto para víctimas mortales del alud que soterró al caserío Quejá. En esta jornada hubo seis inhumaciones.

No hay agua para consumo humano ni para el aseo. (Foto: Carlos Hernández)