Héctor Pérez, delegado de la Conred en El Progreso, indicó que Santa Inés es el área más vulnerable, mientras que El Manzanal, San Cristóbal Acasaguastlán, y El Paso, El Jícaro, fueron declaradas en alto riesgo.
Agregó que en Santa Inés se registró un deslizamiento en un cerro, a causa de una grieta y la filtración de agua. Según expertos, el fenómeno es un corrimiento de masa de avance lento que se activó en los inviernos pasados.
Explicó que, en estas áreas, al menos mil personas se encuentran en alto riesgo, y otras miles podrían ser afectadas de alguna manera, si ocurriera algún deslave.
Más retumbos
Óscar Julián Flores Véliz, presidente del Consejo Comunitario de Desarrollo de Santa Inés, refirió que están preocupados porque desde que comenzó el invierno se escuchan retumbos del cerro donde se asienta la comunidad.
Flores indicó que varias casas están rajadas y se observan hundimientos de 30 a 90 centímetros, y que el suelo se ha saturado con las últimas lluvias, por lo que temen que ocurra una tragedia.
Rodrigo Sitún, uno de los afectados, refirió que han pedido apoyo estatal, para trasladarse a otro sitio, pero no han sido escuchados.
Aseguró que no tienen otro sitio adonde ir, y por ello se ven obligados a permanecer en ese lugar.
Pérez afirmó que los alcaldes de los municipios donde se han detectado comunidades en riesgo ya tienen un informe con los estudios de diagnóstico que la Conred hizo, los cuales incluyen los planes de respuesta en caso de una contingencia.
Cultura de prevención
El delegado de la Conred informó que desde hace cinco años se implementó un programa que consiste en enseñarle a la población los mecanismos para adaptarse a las condiciones de riesgo y sobreponerse a estas por medio del impulso de una cultura de prevención ante inundaciones, deslizamientos, hundimientos, tormentas eléctricas y sismos.
Pérez señaló que en la semana del 17 al 27 de junio se prevé un incremento significativo de recarga hídrica del río Motagua, lo que agravaría el problema en algunos sitios.