Carretillas de mano, lavatrastos, toldos, llantas, rótulos y sillas, entre otros artículos, fueron levantadas por los agentes, que utilizaron un camión de la Empresa Eléctrica Municipal para trasladarlos al antiguo hospital, en la zona 1.
Ante la evidente molestia de comerciantes, Enrique Hernández, juez de Tránsito, aseguró que él personalmente giró notas de advertencia a los vendedores para que evitaran obstaculizar las aceras, pues harían operativos, disposición que muchos no aceptaron y ahora deben pagar multas para recuperar lo decomisado.