Samuel López, uno de los afectados, narró que el derrumbe cayó sobre una de las habitaciones de su casa, y que el movimiento de tierra generó grietas en el resto de su vivienda construida con adobe, lo que les dejó en la calle, porque perdieron todas sus pertenencias.
“Solo escuchamos un estruendo y de inmediato salimos con la ayuda de vecinos, porque la casa quedó inservible”, contó con tristeza López, que junto con sus cinco hijos y su esposa fue albergado en la escuela, donde recibió alimentos, colchonetas y frazadas.