También prohíbe el uso de las calles como estacionamiento para talleres de mecánica y otros servicios, con excepción de algunos automotores, como buses o camiones, que deberán contar con el permiso de la comuna y pagar una tasa única de Q10.
La instalación de casetas en plazas, parques y otros bienes municipales también será regulada por las autoridades, quienes además, han establecido un horario de carga y descarga de mercadería.
En época de feria, el reglamento establece que se determinarán los lugares permitidos, para que los vendedores puedan colocar sus puestos.
Las multas que se impondrán por el incumplimiento del nuevo reglamento oscilan entre Q50 y Q100 mil, las que serán establecidas por el juez de Asuntos Municipales o por el alcalde.
Dicha normativa entrará en vigencia ocho días después de su publicación en el diario oficial, es decir el próximo 9 de febrero.
Vecinos aplauden medida
Respecto del nuevo reglamento, el vecino Mario López opina que es necesario ordenar las calles, ya que las ventas informales obstaculizan la libre locomoción y las personas arriesgan su vida al caminar bajo de las aceras. “A los huehuetecos nos dicen -medias calles- porque caminamos a la mitad de la calle, debido a que las aceras están ocupadas”, explicó.
Agregó que no basta con publicar los reglamentos, sino que deben cumplirse, y señaló al alcalde Augusto Gómez por haber otorgado permisos a muchos comerciantes para que instalaran sus ventas en banquetas y calles del centro histórico.
Ángela García, ama de casa, aseguró que las ventas informales tienen mucho tiempo de ocupar las calles, sin embargo, en la actual administración el número han crecido. “Con esta medida se embellecerá la ciudad, porque ahora los visitantes se llevan una mala impresión. Lo único que encuentran al llegar al centro histórico son ventas por todos lados”, añadió.
Vendedores no se irán
Algunos vendedores comentaron que Gómez Sosa les ofreció un lugar para ubicar sus ventas y que provisionalmente les permitió ubicarlas en las aceras.
“El alcalde nos ofreció un mercado y mientras no esté terminado no vamos a dejar nuestro puesto en la calle, donde por años hemos vendido productos para sostener a nuestra familia”, indicó una comerciante que no se identificó.
Otros comerciantes expresaron que están conscientes de la problemática ocasionada por la ocupación de las aceras y que están dispuestos a trasladarse a otro lugar, pero que deberán darles condiciones dignas, de lo contrario no se moverán.
Según el alcalde Augusto Gómez, el nuevo reglamento tiene como propósito limpiar algunas áreas e instalar parquímetros, pues las ventas informales no se podrán mover sino hasta concluir el mercado de la zona 2, donde serán reubicadas.