Méndez dijo que el piso y algunos pilares son de madera, y que ya tienen años de haber sido instalados, por lo que representan un peligro para los menores, y es necesario medir la capacidad de respuesta ante una eventualidad.
Lorena Cano, directora de la escuela, dijo que les preocupa la integridad física de los niños, debido a las condiciones precarias del edificio.