Padres de familia que llegaron a traer a sus hijos comentaron que de forma inesperada un hombre con gorra negra disparó al aire varias veces, lo cual hizo que los maestros regresaran a los menores al interior del inmueble ante el riesgo que resultaran heridos.
Al hacerse presentes las fuerzas de seguridad, los agentes saludaron a los presuntos responsables de los disparos con si fueran amigos, y luego de revisar un carro azul sin placas de circulación, dejaron que uno de los sujetos se lo llevara hacia el centro de la ciudad.
Después se observó que durante varios minutos los policías hicieron varias llamadas telefónicas, luego se retiraron del lugar, situación que indignó a los padres de familia, quienes denunciaron que en esa zona con frecuencia se escuchan disparos, sin que las fuerzas de seguridad actúen al respecto.
Al consultarle al jefe de la Comisaría 43, el comisario Raúl Aldana sobre el incidente, solamente comentó que el inspector informó que no encontraron casquillos, ni el arma de fuego, y sobre el vehículo sin placas afirmó desconocer sobre la situación.