“Empezó llegando los días martes y se iba jueves porque, según ella, tenía que estudiar los fines de semana. De repente comenzó a asistir miércoles y jueves, a las 10 horas”, denunció López.
En marzo último, Folgar les anunció a los padres de familia que solo llegaría miércoles de cada semana, y pidió que el jueves temprano la fueran a dejar al autobús, refirió López.
Explicó que en mayo solo llegó el 10, por la mañana, y convocó a las madres de familia para felicitarlas, y se retiró. “Nosotros nos alegramos, porque creímos que la reunión era para decirnos que por fin se quedaría de lunes a viernes, pero en junio, julio y lo que va de agosto no ha llegado, y no nos contesta su teléfono, pero no deja de cobrar su sueldo”, añadió el presidente del Cocode.
El vecino José Salguero dijo: “Estamos cansados de tanta irresponsabilidad de parte de esta maestra, y creemos que es tiempo de que se ponga un alto a este problema. por lo que exigimos a las autoridades educativas que se interesen en este caso”.
Al ser consultado el director departamental de Educación, José Alfaro, explicó: “No tengo conocimiento del caso, pero mejor acérquense a José Luis Díaz, supervisor de Educación de esa área, que debe conocer la realidad de la situación, porque muchas veces los comunitarios dicen una cosa, y la verdad es otra. Me llaman si no les parece la versión del supervisor Díaz”.
En tanto, Díaz afirmó: “La maestra Folgar no tiene mucho tiempo de llegar a esa comunidad, y su presencia ha sido irregular, por lo que ya se está tratando este caso. Voy a dialogar con ella para ver si está dispuesta a trabajar; de lo contrario, se nombrará a otro maestro”.
Prensa Libre buscó la versión de Folgar, y en principio dijo que en unos días daría su versión de lo que ocurría, y como no cumplió, se le buscó de nuevo, pero fue imposible encontrarla. Además, se le llamó varias veces por teléfono, pero no respondió.