“Mi esposa se retorcía del dolor, con la bebé de fuera aún amarrada al cordón umbilical, sin que nadie la atendiera. Tres horas después fue enviada en ambulancia al Hospital Nacional de Puerto Barrios”, expresó.
“No nos acompañó nadie. Yo le hablaba para que no se durmiera, pero ya no me respondía, no sabía que hacer, pues íbamos solos con el chofer. Si al menos nos hubiera acompañado una enfermera talvez estuviera aún con vida”, dijo.
“Mi hija sobrevivió y la bautizaré con el nombre de su mamá. No puedo olvidar sus palabras: ‘Me duele, ayúdame, ya no aguanto, siento que me muero, si me pasa algo cuida a los niños’, fue lo último que me dijo”, expuso Chub.
Consultada sobre este caso, la directora del Área de Salud, Vivian Cordón, señaló que se trató de una madre joven que fue atendida en su casa por su esposo y comadrona, se le había notificado que era un embarazo de alto riesgo, pero no hicieron caso, y llegó inconsciente al Caimi.
“Tenemos una planta de energía eléctrica, pero no la podemos mover por el peso, y los médicos hacen turnos cada tres días”, afirmó.