José Téllez, de Bomberos Voluntarios, dijo que el siniestro se propagó porque Méndez guardaba juegos pirotécnicos para la venta.
Osmin Reyes, un bombero que estaba de descanso y sin contar con el equipo adecuado, rescató a Méndez, de 25 años, y sus hijos Cristian y Michael Cabrera, de 5 y 7 años.
Los bomberos hicieron un llamado a la población para que sea cuidadosa cuando menores de edad queman pólvora para evitar accidentes o quemaduras.