Varias mujeres que caminaban por la carretera que conduce a la aldea Las Azucenas cerca de la ciudad de Jalapa fueron quienes alertaron sobre el hallazgo del cadáver.
El cuerpo de Hernández tenía golpes en el cráneo, y según el informe forense fueron causados por objetos contundentes.
Un familiar del transportista comentó que realizaron varias negociaciones con los secuestradores, quienes exigía 200 mil quetzales, luego bajaron a 150 mil, y el viernes pasado acordaron el pago de 100 mil quetzales, pero no lograron reunir esa cantidad.
Finalmente solo lograron reunir 10 mil quetzales, y por consejo de la Policía no entregaron todo, solamente llevaron 4 mil 500 quetzales, en el lugar acordado.