Los jueces del Tribunal emitieron una condena debido al testimonio de Félix Gómez Castro, quien el día que ocurrió la pelea tenía 13 años, y relató lo sucedido ese día junto a su hermano de 7 años.
Según Gómez Castro su tío escapó a Petén luego del hecho, pasaron varios años sin que regresara a la aldea. Cuando retorno pensó que todo se había olvidado, sin embargo fue capturado por la Policía.
En el juicio también declaró la viuda Elvira Castro, quien relató que ella quedó solo con cinco hijos, a quienes a tenido que mantener con mucho esfuerzo. Y a seis años del crimen, afirmó que aún no sabe el motivo que tuvo Miguel Gómez para matar a su propio hermano.