El trabajo de seminario de los graduandos reflejó en su diagnóstico la vulnerabilidad de las instalaciones a la delincuencia externa, a pesar de que cuenta con guardianes.
Además, el incremento de casos de bullying —acoso escolar— a escala nacional y en planteles educativos de Quiché los motivó a desarrollar este proyecto.
El costo del equipo fue financiado con los fondos que los jóvenes recaudaron en distintas actividades.
El estudiante Daniel Urízar Cabrera expresó que el proyecto de seguridad da a las futuras generaciones de estudiantes de magisterio la posibilidad de que desarrollen sus actividades en un ambiente tranquilo y de respeto.
Los maestros afirman que la instalación de cámaras de vigilancia no representa coartar la libertad de movimiento de los educandos, sino que es una herramienta tecnológica para darles seguridad.
El docente Juan José Garzona informó que los maestros de computación serán los encargados de darle mantenimiento al equipo.
David Rivera Mota, director del establecimiento, expresó: “Con el equipo se podrá evitar el bullying y ayudará a enmendar comportamientos incorrectos entre el estudiantado”.