Vecinos afirman que árbol de coco está encantado

Vecinos de la colonia Santa Elena, El Asintal, Retalhuleu, afirman que un árbol de coco ubicado en el lugar está encantado, ya que las personas sienten que algo los jala cuando lo trepan; además, un poblador que logró llegar a la copa cayó de una altura de unos ocho metros y sufrió severos daños.

Árbol de coco - segundo de derecha a izquierda - que supuestamente está encantado, en El Asintal, Retalhuleu. (Foto Prensa Libre: Jorge Tizol)
Árbol de coco - segundo de derecha a izquierda - que supuestamente está encantado, en El Asintal, Retalhuleu. (Foto Prensa Libre: Jorge Tizol)

El vecino Saulo Calderón indicó que el árbol posiblemente está encantado, ya que varias personas han sentido una sensación extraña que impide que terminen de treparlo.

Lucía Sánchez, otra vecina, comentó que un joven que intentó subir, pero cayó y se fracturó una pierna. “Pobladores siempre han dicho que el palo está encantado”, afirmó.

Julia López, vecina, dijo que algo extraño sucede en el lugar, ya que los demás árboles de coco del sector son trepados sin ningún problema.

Pobladores indicaron que trepan árboles de coco para aprovechar sus frutos y agenciarse ce fondos para el sustento diario.

Queda en silla de ruedas

Édgar Escobar, de 29 años, se encuentra postrado en una silla de ruedas desde hace nueve meses, luego de que cayera del árbol de coco que supuestamente está encantado.

El afectado indicó que el incidente ocurrió el 3 de noviembre del 2014, cuando un vecino le dijo que le pagaría por bajar unos cocos y cortar algunas ramas.

Resaltó que cuando trepaba sintió un escalofrío, pero esto no le impidió continuar; sin embargo, cuando llegó a una rama curiosamente esta se quebró, lo que originó que cayera.

“Perdí el conocimiento por varias horas, cuando desperté ya estaba en un hospital. Los doctores me dijeron que me había fracturado tres discos de la columna y la clavícula”, manifestó.

Añadió que como no tenía trabajo decidió subirse al árbol, ya que necesitaba dinero para el sustento de sus cuatro hijos menores.

“Es duro estar postrado en una silla de ruedas sin poder hacer nada, mi esposa a veces consigue lavado de ropa en el centro del municipio y de eso a veces trae dinero”, expresó Escobar.

Escobar solicitó ayuda a vecinos y autoridades para salir adelante, ya que médicos le indicaron que tiene posibilidades de volver a caminar.