La situación se complica aún más porque cuando tiembla no pueden salir de sus viviendas, debido a las constantes lluvias que humedecen más la tierra, por lo que esperan que no suceda un sismo como el del 6 de septiembre último, de 6.8 grados.
Karla Velásquez, vecina, indicó que menos mal los temblores han ocurrido de día, y por eso afortunadamente no ha habido heridos.
Carlos Barrios Sácher, alcalde de San Marcos, aseguró que están trabajando con los habitantes para que tomen precauciones.
Afirmó que los constantes movimientos telúricos preocupan porque algunas personas aún viven en casas que se declararon inhabitables. “Esperamos que no ocurra un temblor más fuerte, porque esto sería fatal para la población de San Marcos. Creo que ya hemos sufrido mucho”, expresó el funcionario.
Maestros del Instituto Normal Mixto de Occidente solicitaron autorización a la Dirección Departamental de Educación para efectuar los exámenes finales a la intemperie.
Sismo
Un temblor de 5.1 grados en la escala de Richter se sintió ayer, a las 14 horas, en la meseta central de San Marcos y causó que los pobladores salieran asustados de sus viviendas, informó Geisi Herrera, delegado departamental de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres.
Herrera expuso que el epicentro del sismo se encuentra en las costas del océano Pacífico.
Luis Rivera, gobernador departamental, expresó: “Estamos preocupados por tanto sismo, y por eso hemos girado órdenes a los alcaldes para que verifiquen la situación real de las viviendas dañadas, porque no queremos que haya otra tragedia en caso de que hubiera un fuerte temblor”.