“Cuando me metieron al carro yo grité… Iba gritando en el camino, pero luego uno de los secuestradores me pegó en la cabeza con la cacha de la pistola y me pusieron un arma en la cabeza y por eso me callé”, recordó González.
Relató que uno de los captores le dijo que él se ponía nervioso cuando sus víctimas gritaban y que si seguía haciendo eso le dispararía.
“Fue algo difícil, porque en esos momentos uno piensa que ya no va a volver a ver a su familia. Que lo liberen a uno es volver a nacer”, añadió González.
La víctima narró que sus captores la llevaron a una montaña, cerca de San Pedro Sacatepéquez.
Querían Q500 mil
La mexicana comentó que cuando estaban en la montaña, los delincuentes le gritaban que su esposo tenía que pagar si la quería volver a ver viva, y que tenía que entregar Q500 mil por el rescate.
Agregó que le parecía extraño que no le pedían el nombre ni número de teléfono de su compañero de hogar, por lo que creyó que los maleantes se habían confundido de víctima.
“A las pocas horas usaron mi teléfono celular para llamar a mi esposo y le indicaron que si no pagaba los Q500 mil, me iban a matar”, expuso González.
La mujer señaló que ella habló con los secuestradores y les aseguró que su esposo no tenía esa cantidad para pagar el rescate, y que si no la liberaban que la mataran.
“Les dije que tenía hijos pequeños, así como una nena de meses, y que se tocaran el corazón. El 24 de diciembre, como a las 14 horas, los hombres me liberaron y me dejaron abandonada en una montaña de la aldea Mavil, San Pedro Sacatepéquez. Gracias a Dios mi familia no pagó nada por el rescate”, aseguró González.
Autosecuestro
“Yo no quisiera hablar de ese momento amargo que me tocó vivir, porque luego de que esto sucedió miembros del comando antisecuestros le dijeron a mi esposo que se trataba de un autosecuestro. Es una lástima que las propias autoridades duden de uno”, lamentó González.
Recordó que los fiscales contra el Crimen Organizado, del Ministerio Público, tomaron su caso y dieron con los plagiarios y que ahora se siente más fuerte que nunca, porque han detenido a cinco de los dirigentes de la banda los Albañiles.
Los detenidos son Noé Ramón Fuentes Fuentes, jefe de la estructura criminal; Mario Evelio Fuentes Orozco, Mynor Reynoso Tomás, Adonías Abimael Fuentes Fuentes y José Alberto Orozco, quienes fueron aprehendidos el 4 de abril recién pasado, en San Marcos.
“Yo ya los reconocí y eso me da fuerzas para denunciarlos. Hoy la justicia debe hacer su trabajo”, refirió la víctima.
Comentó que a veces cree que su secuestro fue una venganza de parte de alguien que quería hacerle daño a su esposo, que es un músico director de una marimba.
Banda los Albañiles
Las autoridades capturaron el 4 de abril último a cinco de los 17 integrantes de la banda los Albañiles, a quienes vinculan con al menos 12 secuestros en San Marcos.
Según las autoridades, este grupo delincuencial está integrado por albañiles, taxistas y miembros de seguridad privada.
Ulda Reyes, fiscal contra el Crimen Organizado, del Ministerio Público, dijo que esta banda cometió una serie de secuestros rápidos y que a medida que los afectados pagaban los rescates, los delincuentes tomaron más poder.
Agregó que las principales víctimas fueron comerciantes de San Pedro Sacatepéquez, a quienes los criminales conocían.
Investigadores de la Policía relataron que de las 12 víctimas de esta banda, solo un niño nunca fue entregado, pese a que la familia pagó el rescate. Además, el grupo prefería los secuestros rápidos.