Según Eduardo Chinchilla, abogado defensor de Luis Cáceres, se presentó el sacristán para reconocer a uno de los atacantes, pero no lo identificó. Además presentaron la planilla donde aparece que su cliente estuvo laborando en la empresa desde las 7 horas hasta las 17 horas.
Según el juez Amílcar Colindres, se evidenció que Luis Cáceres estaba laborando el día que ocurrió el crimen, por lo que se le revocó el auto de prisión, sin embargo quedó con arraigo, es decir que no puede salir del país, y debe firmar el libro de asistencia el día 5 de cada mes.
Según las pesquisas del Ministerio Público, los hermanos conducían un picop azul, desde el cual, dispararon contra el religioso y su sacristán, por una disputa vial.
El día del crimen el sacerdote David Donis Barrera, de 70 años, y su sacristán Vicente Donis se dirigían a la capital a recoger un vehículo que había sido reparado, pero en el kilómetro 53.5, un picop azul se les atravesó y tuvieron un leve choque. Minutos después fueron atacados a balazos.