El conmovedor testimonio de la familia de un migrante guatemalteco que murió de coronavirus en EE. UU.

Connacional muere de covid-19 en su habitación en Nueva York, donde trabajaba como albañil.

Marcelino Saloj vivía en Estados Unidos desde hace 12 años, pero murió de coronavirus el 15 de marzo último. (Foto Prensa Libre: Cortesía Daniel Chumil)
Marcelino Saloj vivía en Estados Unidos desde hace 12 años, pero murió de coronavirus el 15 de marzo último. (Foto Prensa Libre: Cortesía Daniel Chumil)

Rocael Saloj Yac, hijo de Marcelino Saloj, de 49 años, un migrante guatemalteco que perdió la batalla contra el covid-19, en Nueva York, Estado Unidos, hace un llamado a la reflexión a la población para que cumpla con las restricciones establecidas por el Gobierno, pues ahora, él y su familia tienen claro que no se trata de un juego.

Marcelino, originario de Chaquijyá, Sololá, fue localizado muerto en su habitación el 15 de marzo último, pero a la fecha sus parientes no saben nada de sus restos y aseguran que las autoridades no les han dado información al respecto.

“Estamos muy tristes por la partida; sin embargo, es algo que nos tiene que fortalecer como nación, porque sabemos que esto no esta en nuestras manos, pero podemos elegir entre estar vivos o morir porque esta es una lección que nos están dando”, dijo este viernes 17 de marzo Rocael Saloj, hijo de Marcelino

Agregó: “a pesar de todo lo que hemos vivido les recomendamos que se queden en casa, porque esta es una enfermedad que no respeta edades, no respeta religión, no respeta nada, pero tenemos la convicción de que vamos a salir adelante, porque confiamos en Dios y en nuestras capacidades como personas para poder luchar”.

Añadió que muchos guatemaltecos se van del país en busca de oportunidades, pues estas aquí son escasas, por lo que también hace un llamado al Gobierno para que tome en cuenta esos casos para implementar proyectos de desarrollo.

Rosario Yac Ixcot, esposa de Marcelino, recuerda que el 6 de abril les envió un mensaje en el que les decía que tenía escalofríos y conforme pasaron los días su estado de salud empeoró, pero por temor a ser deportado no buscó ayuda médica.

Marcelino Saloj viajó a Estados Unidos hace 12 años en busca del sueño americano, pero ahora deja en la orfandad a seis hijos y una esposa que haya consuelo la saber que no será posible repatriar su cuerpo.