En tanto, los detenidos fueron identificados como Bartolo Quiej Soc, 23; Esperanza Fuentes, 32; Francisca Gutiérrez, 28; e Irene Mateo Hernández, 19.
El enfrentamiento empezó a eso de las 11.30 horas, cuando los 29 trabajadores llegaron a la Municipalidad, acompañados por un Juez y agentes de la Policía, para llevar a cabo su reinstalación.
Cuando se desarrollaba la diligencia, unos 500 vecinos se opusieron.
Los inconformes lanzaron piedras, palos y otros objetos contra la Policía, lo que obligó a los agentes a responder con gases lacrimógenos.
Algunos pandilleros se infiltraron y atacaron a las fuerzas de seguridad, con ondas y morteros con los que lanzaban bombas pirotécnicas.
Romelia Velásquez, de la Secretaría General de Conflictos, dijo que estaban reunidos con González para firmar el acta de reinstalación cuando ocurrió el incidente.
“La reinstalación debió cumplirse hace tres años, pero González no lo aceptaba, y como consecuencia de ello fue a prisión en dos ocasiones”, señaló.
González dijo estar consternado por el enfrentamiento entre los vecinos y las fuerzas de seguridad, pero, según él, es necesario que se entienda que lo que se hace es cumplir lo que ordenó un tribunal.
“A pesar de todo se dio posesión a los trabajadores y esperamos que su trabajo sea efectivo”, agregó.