Según el alcalde Martín Saquic Poroj, la cohetería Santa Bárbara ha estallado en dos ocasiones, pero fue reconstruida fuera del perímetro urbano tras una negociación entre autoridades, propietarios y vecinos.
“La intención es evitar más tragedias. Hemos logrado la reubicación de una fábrica, de cinco que existen en la aldea, y se les ha pedido que ya no contraten menores, pero seguimos en negociaciones con el resto de los dueños”, explicó Saquic.
De acuerdo con la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres, de las cinco fábricas que funcionan en la aldea, tres son legales y dos, al parecer, no.
En el área urbana se encuentran cuatro fábricas legales y una no legal, cuya reubicación también gestiona la Municipalidad.
Édgar Chávez, de la Asociación de Bomberos Municipales Departamentales, indicó que en cualquier lugar que se ubiquen, las coheterías deberían tener acceso para vehículos contra incendios e implementar medidas de seguridad.
Jonathan Talé, delegado departamental del Ministerio de Ambiente, afirmó que buscarán una reunión con las autoridades de la comuna para apoyarla en temas relacionados con las coheterías.