Discriminación sudamericana, pies descalzos y temores por la guerra: así se gestaron los boicots que afectaron a los Mundiales de fútbol

“¿Cómo podemos ir ahora al Mundial de Putin?”.

Ese titular del diario británico Daily Mail es un ejemplo de cómo algunos medios de ese país se preguntan si Inglaterra debe participar del Mundial de fútbol que se disputará en Rusia a partir de junio.

El planteo llega tras el ataque con un agente nervioso en la ciudad inglesa de Salisbury contra el exespía ruso Serguéi Skripal y su hija, quienes se encuentran internados en estado grave.

La primera ministra, Theresa May, aseguró que ningún funcionario de su gobierno acudirá al torneo. Tampoco se harán presentes integrantes de la familia real. El príncipe William es el presidente de la Football Association, el máximo organismo del fútbol inglés.

Todavía no se habla de un boicot, pero si Inglaterra se retirara de la competición, no sería la primera vez que un equipo clasificado abandona el certamen.

URUGUAY – 1934

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Los boicots se remontan a los primeros ganadores de la Copa del Mundo.

Uruguay obtuvo el trofeo en 1930, mientras era anfitrión del torneo, pero se negó a defenderlo en Italia en 1934.

Esto fue en protesta por la falta de equipos de Europa en el Mundial de 1930.

Hasta el día de hoy, sigue siendo el único ganador que no defendió su título.

Inglaterra, así como Escocia, Gales e Irlanda, también se negaron a participar, insistiendo en que su campeonato local, el British Home Championship, era “mucho mejor” que cualquier cosa organizada por la FIFA.

ARGENTINA – 1938


Uruguay mantuvo su boicot para el torneo de 1938, celebrado en Francia.

Y en esa oportunidad se les unió su rival continental, Argentina, por razones similares.

La asociación argentina había esperado ser la anfitriona ese año, creyendo que la Copa del Mundo alternaría entre Sudamérica y Europa.

Cuando Francia fue elegida protestaron y se retiraron. Luego presentaron una solicitud para volver a unirse, aunque después volvieron a retirarse.

INDIA – 1950


Un mito deportivo surgió en torno a la no participación de India en 1950. El argumento que circuló fue que se retiraron porque no se les permitió jugar descalzos.

El equipo indio había jugado descalzo (o con calcetines, pero no botines) en los Juegos Olímpicos de 1948 en Londres.

Y su rendimiento fue bastante bueno transformándose en un orgullo nacional, ya que era la primera vez que el país se presentaba en un evento deportivo internacional desde su independencia.

Para el torneo de 1950, celebrado en Brasil, la FIFA puso a disposición una posición de clasificación para Asia e invitó a India a jugar contra Indonesia, Filipinas y Birmania para decidir quién la tomaría.

Los otros tres se retiraron, convirtiendo a India automáticamente en el equipo clasificado. Pero India también se retiró.

Todo indicaba que la decisión de India se debió a que la FIFA había dictaminado que no se les permitiría jugar descalzos, pero una investigación del diario estadounidense Los Angeles Times encontró que las razones tenían que ver con que las autoridades indias pensaron que el torneo no era lo suficientemente importante como para participar.

India no clasificó para el mundial de fútbol desde entonces.

Por cierto, a Escocia también se le dio un lugar en el campeonato de 1950 y lo rechazó.

El equipo insistió en que solo iría si era campeón británico. Entonces cuando perdió contra Inglaterra, se negó a participar.

1958 – TURQUÍA / INDONESIA / EGIPTO / SUDÁN


La clasificación para 1958 estuvo plagada de problemas, muchos de ellos relacionados con la participación de Israel.

Israel fue encasillado como un equipo asiático y debió jugar eliminatorias contra equipos de Asia y África.

Pero una y otra vez, sus oponentes —Turquía, Indonesia, Egipto y Sudán— se retiraron, negándose a jugar con Israel por motivos políticos. (Esos rechazos ocurren en la actualidad: a los iraníes se les prohíbe jugar contra oponentes israelíes en cualquier deporte).

Por lo tanto, Israel tomó el lugar para los equipos de Asia y África sin haber pateado una pelota.

Pero las reglas de la FIFA prohibían a cualquier equipo que no fuera anfitrión o campeón clasificar sin jugar un partido, por lo que Israel tuvo que disputar un partido de clasificación contra el mejor no clasificado de Europa, que era Gales.

Israel perdió y Gales participó en la Copa del Mundo.

1966 – ÁFRICA


Hubo muchos otros boicots de equipos individuales en varias Copas Mundiales, pero el Mundial de 1966 en Inglaterra fue el único rechazado por todo un continente.

En enero de 1964, la FIFA decidió que participarían 16 equipos: 10 de Europa, incluyendo a Inglaterra como anfitriona, cuatro de América Latina y uno de la región de América Central y el Caribe.

Eso dejó solo un lugar para tres continentes: África, Asia y Oceanía.

La Confederación Africana de Fútbol (CAF) consideró que esto era profundamente injusto.

En octubre de 1964, los 15 equipos africanos se retiraron de la clasificación.

Ghana, campeones africanos en 1963 y 1965, fueron los mayores perdedores: su equipo en ese momento era poderoso y bien podría haber tenido un gran impacto.

Algunos hasta especularon con que podría haber ganado el Mundial.

1974 – UNIÓN SOVIÉTICA


Aunque nunca ganaron la Copa del Mundo, el equipo de la Unión Soviética de los 60 y 70 era fuerte. Y su portero Lev Yashin fue uno de los grandes de todos los tiempos (hasta que se retiró en 1970).

Pero en medio de la Guerra Fría, no lograron llegar a la final en Alemania Occidental después de negarse a jugar contra Chile en un desempate entre subcampeones europeos y sudamericanos clasificados.

En 1973 se produjo el golpe que llevó al poder al general Augusto Pinochet. El régimen ejecutó a personas en el estadio de fútbol de Santiago de Chile.

La URSS le preguntó a la FIFA si el partido podría al menos realizarse en un lugar diferente. Cuando esto no pudo resolverse, el equipo se negó a volar.

Pero el partido se realizó de todos modos. El equipo chileno pasó lentamente el balón entre sus integrantes antes de rematar a una red vacía, momento en el que el árbitro marcó el final del juego.

1982 – INGLATERRA, ESCOCIA E IRLANDA DEL NORTE


Aunque en su momento no hubo conocimiento de esto, el gobierno británico tuvo discusiones extensas antes del mundial de España en 1982 en medio de temores de que un equipo de Reino Unido terminara jugando contra Argentina.

Ese fue el año de la Guerra de las Malvinas/Falklands, y algunos miembros del gabinete británico y el partido gobernante conservador bajo Margaret Thatcher temieron que hubiera disturbios, si alguno de los equipos progresaba lo suficiente como para que ocurriera un partido contra Argentina.

El ministro británico responsable del deporte, Michael Hesteltine, decidió que el gobierno “no tenía poderes para prohibir los contactos deportivos”, pero agregó que las autoridades de fútbol en ese momento habían indicado que “seguirían la decisión del gobierno para un boicot”.

Al final, el conflicto de las Malvinas/Falklands terminó el día en que comenzó la Copa del Mundo, y los tres equipos británicos, y Argentina, fueron eliminados antes de tener la oportunidad de verse las caras en la cancha.