Cada juego que abren y cada lanzamiento que hacen estarán bajo a la lupa en relación a sus salarios.
Al juzgar por la historia, más vale que tengan éxito pronto con sus nuevos equipos. Sus triunfos y entradas lanzadas posiblemente disminuyan con el paso del tiempo.
Theo Epstein, el presidente de operaciones de béisbol de los Cachorros de Chicago, quien adquirió a Lester, compara esos mega contratos a “comprar un artículo de lujo”, el equivalente en el béisbol a una cartera Louis Vuitton o a un Ferrari clásico.
Vale la pena el lujo para el plantel? O es solo un símbolo de estatus? “Hay jugadores que marcan una diferencia. Talentos especiales. Usualmente solo hay de 10 a 12 en el deporte, y te dan algo que nadie más puede dar”, señaló el agente Scott Boras, quien negoció los contratos de Kevin Brown, Barry Zito y Scherzer.
“Muchos equipos tienen muchos lanzadores, pero pocos tienen a un verdadero as”.
Solo tres pitchers han ganado anillos de Serie Mundial luego de firmar contratos de nueve cifras: CC Sabathia con los Yanquis de Nueva York, y Zito y Matt Cain con los Gigantes de San Francisco. El resto tiene sus finanzas resueltas pero con ambiciones menguadas.
Los lanzadores de 100 millones de dólares se han combinado para promediar marca de 12-9 con 3.39 de efectividad durante los primeros cuatro años de sus contratos, según STATS. En los años restantes su foja promedio cayó a 7-7 con 4.43 de carreras limpias.