Boxeador y rapero: La historia de Adán Aguilar, un atleta y cantante que llevó sus rimas al congreso Hechos 29

Con rimas desahoga sus sentimientos y en el ring expulsa el estrés de cada día. Así es como explica Adán Aguilar Cordero lo que significan para él la música y el boxeo, sus dos pasiones en la vida.

Adán Aguilar Cordero es un boxeador y cantante guatemalteco. (Foto Prensa Libre: Cortesía Mynor Mazariegos)
Adán Aguilar Cordero es un boxeador y cantante guatemalteco. (Foto Prensa Libre: Cortesía Mynor Mazariegos)

En la cancha de baloncesto de La Bethania, zona 7, es donde Adán, conocido entre sus amigos como Carías, se prepara para algún día representar a Guatemala y, ¿por qué no?, colgarse alguna medalla. Pero las aspiraciones de este joven boxeador de 17 años no tienen límites, y, además de subirse al ring, también se ilusiona con subir a los escenarios.

Hago cualquier género de música urbana, pero sobre todo en el ámbito cristiano. Letras que son sanas, más nunca dejando lo urbano, siempre son bastantes callejeras; me especializo en el ámbito del freestyle, me dan la palabra y yo hago las rimas. El boxeo también lo entrenamos en la calle, así como la música es urbana”, expresa Aguilar.

Carías, quien comenzó a rapear y escribir canciones cuando tenía seis años, practica con el entrenador Kevin García; ambos han inspirado en su comunidad para que los niños y jóvenes busquen superarse con el apoyo de los programas que ofrece la Fundación Olímpica Guatemalteca (Funog).

“Recuerdo que hace 4 o 5 años, a un montón de mis amigos empezaron a matarlos por estar en cosas criminales… yo me di cuenta cómo mis amigos más pequeños encontraron un escape a través del boxeo. Algunos tuvieron la oportunidad  de hacer mucho dinero rápido, pero todos sabemos que no es fructífero. Entonces muchos encontraron el refugio que no tenían en su casa en el boxeo y ahora todos somos como una familia. Nos conocemos desde que somos pequeños”, confiesa el boxeador guatemalteco, quien aspira a volverse profesional.

UN ESCAPE

“En lo personal puedo decir que el boxeo es algo magnífico. Yo estoy diagnosticado con déficit de trastorno de atención, o sea tengo mucha hiperactividad, me cuesta concentrarme y el boxeo es algo que libera mi violencia. Me mantiene relajado. Entreno y a dormir a mi casa, el boxeo te da bastantes valores y defensa personal”, revela Adán Daniel.

Este es el motivo por el cual, aunque sí sueña con brillar a escala internacional, va paso a paso y no come ansias por obtener resultados positivos; más bien, lo aplica como un estilo de vida.

EN EL ESCENARIO

Sus momentos más felices, además de cuando está en el ring, Adán Daniel los vive cuando se sube al escenario y agarra el micrófono.

“Tuve una presentación en el congreso Hechos 29 en la iglesia Casa de Dios. Estuvo bonito, era algo que quería hacer y se dio”, recuerda con alegría.