“Es su última carrera”, expresó entre lágrimas su esposa Hortencia Palencia, con quien se casó en abril de 1962 y tuvo dos hijos, José Byron y Lubia Iselda.
“Gracias por el apoyo y por el cariño que le tuvieron siempre. Ojalá que la juventud pudiera seguir el ejemplo de él, de querer siempre dar algo por su país”, agregó Palencia.
Jorge Armas, quien cumpliría 80 años el 23 de mayo próximo, será velado en Capillas Señoriales de la zona 6 en la Calle Martí y será enterrado en el Cementerio Los Cipreses.
Era un aguerrido
Armas era considerado uno de los ciclistas más decididos y de mucho coraje en el ciclismo. Su determinación le creaba muchos problemas a sus rivales. Una de las características que lo marcaban eran las fugas.
Gracias a ese estilo su nombre se inmortalizó al ganar la primera etapa de la edición uno de la Vuelta a Guatemala que se corrió del 4 al 13 de abril de 1957. Esta largada fue el circuito Liberación-Reforma que tenía un recorrido de 140 kilómetros.
“Era un ciclista que tenía determinación a la hora de competir, le gustaba fugarse no era de esos que se mantenía chupando llanta”, recuerda el exciclista Juan José Pontaza.
El emblemático “Suéter Quetzal” de líder de la primera edición de la Vuelta a Guatemala fue vestido por el carismático ciclista.
Dentro de sus logros también destacan tres primeros lugares en el Campeonato Nacional de Ruta.
La pasión por el deporte del pedal nunca la perdió, por esa razón siempre incentivo y dijo que Guatemala debía tener un semillero de ciclistas ya que siempre le preocupo la crisis en la que se sumergió en los últimos años.
“El ciclismo guatemalteco pasa por una etapa muy difícil y no tiene triunfos en Vueltas a Guatemala”, aseguró Jorge Armas en una entrevista, esa situación lo mantuvo siempre involucrado esa disciplina.
En la vuelta a Guatemala de 1957 el ganador del giro fue Jorge Suque Canel, armas fue su escolta a conquistar el segundo lugar.