El acuerdo llega como respuesta al interés del gigante estadounidense de indumentaria Nike, que pretendía quitarle a su principal competidor uno de sus equipos líder en el mercado de imagen.
Por lo general, la DFB firma vínculos contractuales por períodos de diez años. Nike, la gran competencia de Adidas, estaba a la espera de poder “robarse” otras de las selecciones estrella de la FIFA, después de lograrlo con la incorporación a sus filas de la Federación Francesa de Fútbol (FFF) y la cotizada imagen de los Bleus.
Según ciertos especialistas, Adidas es el número uno mundial del mercado futbolístico, disciplina con la que apunta a ganar este año US$2 mil 500 millones.
Pero Nike, primer fabricante de prendas deportivas del mundo, multiplica sus esfuerzos para romper ese liderazgo en ese mercado, en el que tiene a las selecciones de Brasil y Portugal, y para 2018 a las de Inglaterra y Suiza.