La UEFA decidirá el próximo miércoles suspender o no por un partido a Andrés Iniesta, sospechoso de haber forzado una tarjeta amarilla durante el partido de ida de cuartos de final de la Liga de Campeones contra el Shakhtar Donetsk, el 6 de abril en el Camp Nou, informó el Barsa en su página web.
Iniesta no pudo jugar el partido de vuelta pero quedó limpio de sanciones para el partido de ida de las semifinales, el 27 de abril contra el Real Madrid en el Santiago Bernabeu. En esa ida de cuartos, el Barsa terminó goleando 5-1, con lo que dejó la eliminatoria prácticamente sentenciada.
El técnico azulgrana, Pep Guardiola, defendió este martes en rueda de prensa a su equipo y a su jugador asegurando que “si nosotros hubieramos provocado la tarjeta de Andrés, al minuto después de provocarla lo hubiese cambiado” .
Si la propuesta de sanción de la UEFA resulta aprobada, Iniesta se vería obligado a no jugar el partido en el estadio Santiago Bernabéu, previo al de vuelta, el 3 de mayo en el Camp Nou.
El FC Barcelona confía en la solidez de los argumentos expuestos en su plegue de alegaciones, basados en la buena fe de la acción protagonizada por Andrés Iniesta y en la desproporción de las medidas disciplinarias propuestas.