Fútbol Internacional
Zinedine Zidane apunta a la selección de Francia: cómo será la renovación tras el Mundial 2026
La derrota frente a España marcó el final del ciclo de Didier Deschamps y abrió el camino para una nueva etapa en la selección francesa, con Zinedine Zidane como principal candidato para asumir el banquillo.
Zinedine Zidane presenta el trofeo del Balón de Oro masculino durante la ceremonia celebrada en París, Francia, el 17 de octubre del 2022. El exfutbolista francés figura como principal candidato para suceder a Didier Deschamps al frente de la selección de Francia. (Foto Prensa Libre: EFE).
La derrota frente a España no solo dejó a Francia fuera de la final del Mundial 2026. También marcó el cierre de una de las etapas más exitosas en la historia de Les Bleus.
Didier Deschamps dirigirá este sábado 18 de julio, frente a Inglaterra por el tercer lugar, su último partido como seleccionador nacional. Después de más de una década en el cargo, dejará un legado que incluye el título mundial de Rusia 2018, la final de Catar 2022 y otra semifinal en 2026.
Su sucesor, salvo un cambio inesperado, apunta a ser Zinedine Zidane.
El exfutbolista francés y compañero de Deschamps en la selección campeona del mundo en 1998 aparece desde hace meses como el principal candidato para asumir el banquillo.
Según ESPN, ambas partes alcanzaron un acuerdo verbal durante este año. La Federación Francesa de Fútbol no ha confirmado oficialmente la información.
Zidane, además, estuvo presente en el Mundial. Siguió el torneo desde las gradas, adonde acudió para observar a su hijo, y también tuvo la oportunidad de ver de cerca a la selección que podría dirigir en los próximos meses.
Su presencia ofreció una imagen simbólica de la transición: mientras Deschamps cerraba su etapa al frente de Francia, el principal candidato para sucederlo ya observaba el torneo desde la tribuna.
Consultado sobre la identidad del próximo seleccionador, el presidente de la Federación Francesa de Fútbol, Philippe Diallo, respondió con una frase que alimentó las especulaciones:
“Sí, conozco su nombre”.
Diallo evitó revelar quién sustituirá a Deschamps.
Una transición sin reconstrucción
A diferencia de otros cambios de ciclo, Francia no afronta una reconstrucción profunda.
La base de la plantilla continúa integrada por futbolistas jóvenes que llegarán en plenitud a los próximos grandes torneos.
Kylian Mbappé, de 27 años, todavía tendrá 31 cuando se dispute el Mundial 2030. Michael Olise, Aurélien Tchouaméni, Manu Koné y Eduardo Camavinga también forman parte de una generación con varios años de competencia internacional por delante.
A ellos se suman Désiré Doué, Rayan Cherki y Bradley Barcola, quienes apenas comienzan a consolidarse en la élite.
Más que sustituir a sus principales figuras, el próximo entrenador deberá encontrar la mejor versión de un grupo que, pese a su talento individual, no logró responder a las expectativas en este Mundial.
La eliminación frente a España dejó más dudas sobre el funcionamiento colectivo que sobre la calidad de la plantilla.
El gran desafío de Zidane
En caso de asumir el cargo, Zidane llegará con un prestigio construido como entrenador del Real Madrid.
En el club español conquistó dos títulos de LaLiga y tres Ligas de Campeones consecutivas, una de las etapas más exitosas de la historia reciente del fútbol europeo.
Ahora afrontaría un reto diferente.
No se tratará de construir una selección desde cero, sino de transformar el potencial de Francia en un equipo capaz de volver a dominar el fútbol internacional.
Deschamps ya incorporó a varios de los futbolistas llamados a sostener el próximo ciclo y mantuvo a Mbappé como principal referente ofensivo.
El desafío de Zidane será conseguir equilibrio, definir una identidad colectiva y aprovechar una plantilla que combina experiencia mundialista con jugadores que todavía no alcanzan su mejor etapa deportiva.
También deberá gestionar las expectativas que acompañarán su llegada.
Zidane no sería únicamente el sucesor de Deschamps. También asumiría como una de las figuras más importantes en la historia del fútbol francés, campeón del mundo como jugador en 1998 y protagonista de la final de Alemania 2006.
Su pasado aumentará la ilusión, pero también la exigencia.
La mirada está puesta en 2028 y 2030
Después del partido por el tercer lugar frente a Inglaterra, Francia comenzará oficialmente un nuevo ciclo.
Los siguientes compromisos de la selección marcarán el inicio de la preparación para sus dos grandes objetivos: la Eurocopa 2028 y el Mundial 2030.
La base de la plantilla permite pensar en una transición inmediata, sin la necesidad de esperar varios años para volver a competir por los principales títulos.
Mbappé continuará como referencia. A su alrededor, el próximo seleccionador tendrá a una generación joven, con experiencia en las grandes ligas europeas y margen para seguir creciendo.
En caso de confirmarse la llegada de Zidane, Francia cambiará de entrenador, pero conservará la estructura de un equipo diseñado para competir desde el primer día.
Más que una reconstrucción, Les Bleus afrontarán un relevo en el banquillo con el objetivo de convertir su enorme talento en una nueva generación campeona.

