“Formar y exportar jugadores”: El ambicioso proyecto de Ezequiel Barril y Antigua GFC

Todavía no reside en Antigua Guatemala, aunque está en planes de mudarse pronto. De momento, su alarma suena a las 4.30 horas para evitar cualquier inconveniente en su viaje diario desde la ciudad de Guatemala al estadio Pensativo.

Ezequiel Barril, durante uno de los entrenamientos de Antigua GFC, en el estadio Pensativo. (Foto Prensa Libre: Cortesía Ezequiel Barril)
Ezequiel Barril, durante uno de los entrenamientos de Antigua GFC, en el estadio Pensativo. (Foto Prensa Libre: Cortesía Ezequiel Barril)

Ezequiel Barril cerró un ciclo importante con Municipal. Guarda  de manera especial ese capítulo que, sin duda, marcó su carrera. Sin embargo, su entusiasmo  es perceptible cuando conversa sobre esta nueva etapa en Antigua GFC.

¿Cuál es su rutina desde que firmó con Antigua GFC?

Llego a Antigua a las 5.30 horas porque tengo miedo de que se me quede el auto o pase   algo, aunque el trabajo comience a las 8. Me tomo un café… pero hace que tenga un desgaste importante que se escucha en mi voz. Uno de mis requisitos es vivir en Antigua, al igual que todos los jugadores, y para sentir la ciudad, que me fascina.

Dios va a cumplir para mi esposa, para mí y mi familia un sueño, que es estar un tiempito por Antigua, porque nos gusta mucho el lugar.

Va a dirigir a su segundo club en Guatemala, después de Municipal. ¿Cómo se siente con este nuevo reto en su carrera?

Estoy muy contento. Era algo que buscaba, pero que no esperaba. Realmente me pone muy contento porque quería un proyecto a largo plazo en Guatemala, para buscar estabilidad familiar y por el tema de que se pueda desarrollar un trabajo. Hay muchos clubes que tienen poca tolerancia. No dejan o no se puede desarrollar un proceso de trabajo. No lo pedí yo, me lo pidieron los dueños del club, que lo mínimo que iba a firmar eran tres años.

Es una buena  oportunidad para trabajar un proceso, algo que no sucede a menudo en Guatemala.

Así es. Eso fue lo que primero me ilusionó y me gustó la idea, porque quiere decir que confían en mi historial, en mi experiencia, y saben que puedo llevar a cabo ese proceso. Me siento halago y realizado de estar un tiempo más en Guatemala.

Desde el día que me llamaron dormí dos o tres horas diarias, trabajando muchísimo porque fue todo muy rápido. Haciendo planificación, reordenamiento… Esperando al técnico. Lo primero que hice fue evaluar, me gusta saber en dónde estamos parados. Tengo dos días de estar evaluando a los jugadores en todos los sistemas. Todavía no tengo todos los resultados, pero me gustaría que Antigua esté para pelear la final; es un deseo.

¿Considera que el Apertura 2020 está siendo un torneo irregular para todos los equipos?

La pandemia hizo estragos en el deporte; hay irregularidades. Sin embargo, la tendencia ya está ahí, marca que los equipos grandes van adelante y tiene que ver con que tienen a los mejores jugadores. Municipal, Cobán, se metió Malacateco y Comunicaciones. Nada más se nos quedó Antigua, pero ahí vamos a meterlo y vamos a darles muchos problemas.

¿Cuál es su plan de trabajo con el equipo colonial y sus objetivos?

Los objetivos que me propone el club es que no solamente intentemos tener galardones y copas, sino que generemos jugadores de alto rendimiento, de tal forma que podamos en un futuro cercano o lejano sacar jugadores al extranjero. Ese es el sueño que tiene la institución para sumarle a Guatemala jugadores de alta calidad.

El club quiere muchísimo al futbol guatemalteco y quiere darle un Pescado Ruiz, un Dwight Pezzarossi, hablando de la gente que se fue al extranjero, claro…  Nos toca a nosotros hacer historia.

La idea de ellos de contratarme es tener a una persona experimentada, porque no es solo la preparación física. Hay que saber unir la nutrición, la psicología, la buena relación con el director técnico, que haya una buena comunicación dirigencial entre cuerpo técnico y jugadores. Esa es mi función.