Fútbol Nacional

“Han equivocado el camino”: Amarini Villatoro señala las razones del fracaso de Guatemala en la Copa Centroamericana

El técnico guatemalteco, desde su experiencia con Cartaginés y tras haber llevado a Xelajú MC a una final, cuestiona la forma en que los clubes nacionales afrontan la competencia internacional.

El técnico guatemalteco logró clasificar con el Cartaginés de Costa Rica a los cuartos de final de la Copa Centroamericana de Concacaf. (Foto Prensa Libre: Douglas Suruy Franco).

El técnico guatemalteco logró clasificar con el Cartaginés de Costa Rica a los cuartos de final de la Copa Centroamericana de Concacaf. (Foto Prensa Libre: Douglas Suruy Franco).

El futbol de Guatemala volvió a quedar de rodillas en el escenario internacional. La Copa Centroamericana de Concacaf expuso, una vez más, las enormes carencias del balompié nacional, algo que ya no puede maquillarse ni justificarse.

Municipal era el equipo que tenía las mejores posibilidades de avanzar a los cuartos de final, pero terminó sumándose a los fracasos de Antigua GFC, Deportivo Mixco y Xelajú MC. El conjunto altense todavía conserva una mínima esperanza de clasificación, pero necesita una combinación de resultados que, a estas alturas, se acerca más a un milagro que a una posibilidad real.

El resultado es contundente: Guatemala prácticamente se quedó sin representantes en la Copa Centroamericana y vuelve a demostrar que el dominio o la comodidad en el campeonato local no alcanzan para competir cuando aumenta la exigencia.

Un fracaso que expone la realidad del futbol guatemalteco

El papelón está marcado, y no solamente por las eliminaciones. Lo preocupante es la forma en que los equipos guatemaltecos enfrentaron la competencia.

Jugadores nacionales que en sus clubes se sienten inamovibles, pero que cuando enfrentan una exigencia mayor desaparecen; extranjeros que llegaron con la etiqueta de refuerzos y que no han demostrado la diferencia que se esperaba de ellos, y equipos incapaces de encontrar respuestas cuando el rival exige algo distinto.

Ese es el futbol guatemalteco que quedó expuesto en esta Copa Centroamericana.

Mientras los clubes nacionales vuelven a tropezar, uno de los técnicos guatemaltecos que sí consiguió avanzar en el torneo decidió poner sobre la mesa una explicación que obliga a mirar hacia adentro.

Amarini Villatoro, entrenador del Club Sport Cartaginés de Costa Rica, consiguió avanzar como líder del grupo D, precisamente el mismo en el que participó Municipal. Desde esa posición, pero también desde la experiencia de haber llevado a Xelajú MC hasta la final de la edición anterior, hizo una autocrítica sobre lo que está ocurriendo con los equipos guatemaltecos.

“Muy a mi criterio y viendo algunos juegos han equivocado el camino. A la Copa Centroamericana no se puede jugar como la jugás en casa. Los equipos acá te cobran si no sos ordenado, si no sos un equipo equilibrado, balanceado. Por ejemplo, en Guatemala los participantes van a otras canchas contra otros rivales y sacan los puntos de local o de visita por el nivel del rival”, comentó Villatoro.

Ahí está uno de los grandes problemas.

En Guatemala, muchos equipos pueden competir desde la superioridad que les permite el campeonato local. Pero cuando cruzan la frontera, esa comodidad desaparece. El rival presiona más, castiga los errores y obliga a jugar con una inteligencia que los clubes nacionales, una vez más, demostraron no tener.

El futbol internacional no perdona los errores

Villatoro también dejó claro que competir en la Copa Centroamericana exige una mentalidad diferente. No se puede trasladar automáticamente la fórmula de la Liga Nacional a un torneo donde cada error puede significar quedar eliminado.

“En estos torneos no podés, tenés que ser muy inteligente, muy ordenado, hay que tener una buena lectura de juego y no se puede jugar de igual a igual y creo que por ahí pasa un poco de eso”, argumentó.

La declaración golpea directamente a los equipos guatemaltecos.

Eso fue precisamente lo que faltó: orden, lectura de juego y capacidad para entender que el escenario internacional no se juega de la misma manera que el campeonato nacional.

Guatemala sigue pretendiendo competir internacionalmente con las mismas armas con las que compite dentro de sus fronteras. Cuando esas armas no alcanzan, aparecen las goleadas, las eliminaciones y las excusas.

La Copa Centroamericana volvió a cobrar la factura.

El problema no es la falta de talento

Pero Amarini Villatoro no quiso esconderse detrás de la excusa más fácil. Para el técnico guatemalteco, jugadores hay. El problema está en cómo se prepara y se afronta este tipo de competencia.

“Material hay. Nosotros el año pasado con Xela llegamos a la final y saber que eso no es fácil también. Ahora ningún equipo pasó de la primera ronda. A veces no le damos valor a la copa que es complicada y estar entre los ocho mejores es difícil, ahora imaginate estar dentro de los dos mejores”, destacó.

La frase debería provocar una profunda reflexión en los clubes guatemaltecos.

Si hay material humano y si un equipo como Xelajú MC pudo llegar a una final hace apenas un año, entonces no se puede aceptar como normal que una temporada después Guatemala esté prácticamente eliminada.

Algo está fallando.

No parece ser únicamente una cuestión de talento. Es preparación, planificación, lectura de los partidos, conformación de las plantillas y, sobre todo, entender que jugar internacionalmente requiere mucho más que trasladar jugadores y una alineación de la Liga Nacional.

Otra vez Guatemala mira desde afuera

El fracaso en esta Copa Centroamericana no debería convertirse en una estadística más.

Antigua GFC, Deportivo Mixco, Xelajú MC y Municipal llegaron con la responsabilidad de representar a Guatemala. Ninguno pudo responder a la expectativa y el país vuelve a quedar prácticamente sin representantes cuando apenas se está definiendo la primera ronda.

Eso es lo verdaderamente preocupante.

Mientras en Guatemala se sigue celebrando el rendimiento doméstico como si fuera suficiente, Centroamérica vuelve a mostrar que el nivel real está en otro lugar.

Amarini Villatoro lo dijo con claridad: “han equivocado el camino”.

Los resultados le dan la razón.

El futbol guatemalteco tiene jugadores, clubes con historia y recursos para competir. Lo que sigue sin tener es la capacidad de convertir todo eso en equipos realmente competitivos cuando salen al escenario internacional.

Por eso, esta eliminación no debería esconderse detrás de excusas ni de cálculos milagrosos para avanzar. La Copa Centroamericana desnudó al futbol guatemalteco.

Esta vez, las palabras de Amarini Villatoro sirven para ponerle nombre al problema.

ESCRITO POR:

Douglas Suruy

Periodista de Prensa Libre, especializado en deportes con 14 años de experiencia. Reconocido por coberturas como el Mundial de Rusia 2018 y Colombia 2011 (Sub20).