No le valió ni siquiera adelantarse en el marcador con un afortunado tanto de Cristiano Ronaldo al minuto 14, cuyo lanzamiento de falta rozó en la barrera y despistó al meta Beto.
Un contragolpe culminado por Bacca cinco minutos más tarde devolvió el equilibrio al marcador y los nervios al conjunto del italiano Carlo Ancelotti.
El conjunto blanco dominó todo el encuentro ante un Sevilla encerrado, pero no tuvo claridad ni acierto para superar la resistencia en contención de los de Unai Emery. Incluso estos aprovecharon otro contragolpe para dar el golpe de gracia por medio, otra vez, de Bacca.
Sin tiempo para lamentaciones, el Real Madrid está obligado ahora a no fallar nuevamente y a esperar a que lo hagan el Atlético y el Barcelona.
El conjunto de Diego Pablo Simeone visitará al Athletic en el nuevo San Mamés, el Barcelona al Espanyol en el derbi de la Ciudad Condal y el Real Madrid recibirá en otro duelo local al Rayo Vallecano.