D'Agostino, que venía detrás, no pudo esquivar a la neozelandesa y terminó también en el piso.
- Apoteósico: se tropieza, se cae y remata para llevarse el oro en los 10.000 metros de las Olimpiadas
Pero la estadounidense terminó en peores condiciones por lo que a los pocos metros volvió a caer.
Tras la desgracia y el dolor de D'Agostino, Hamblin no dudó en ayudar y alentar a su rival.
“¡Levántate. Estos son los Juegos Olímpicos. Tenemos que terminar!”, le dijo la neozelandesa a la estadounidense.
Tras las palabras de ánimo, ambas atletas se fundieron en un abrazo de consuelo y terminaron la carrera, aunque en las últimas posiciones.
D'Agostino debió ser retirada de la pista en silla de ruedas.
La emotiva escena conmovió a los jueces que decidieron recalificar a las atletas y tendrán la oportunidad de volver a correr el viernes en la final.