El encarecimiento de la canasta básica y de los bienes en general resintió los bolsillos de las personas.
Esa es la razón más importante, según los comerciantes, de que las ventas hayan bajado este año.
Según los mismos usuarios, la mayoría prefirió gastar menos o privarse de algunas cosas para suplir otras.
Según el Índice de Precios al Consumidor, IPC, los bienes y servicios diversos se encarecieron, hasta noviembre, 8.62 por ciento comparado con el precio de diciembre del 2000.
El vestuario y calzado es 4.82 por ciento más caro, mientras que los alimentos y bebidas 12.80 por ciento.
?No compran?
Los comerciantes estimaron que las ventas descendieron 40 por ciento comparadas con las de años anteriores.
?Eso se puede ver, las personas que están en la calle miran y preguntan pero no compran?, fue la expresión más común de vendedores en la 6a. Avenida y en 18 Calle de la zona 1.
?Yo tengo 30 años de vender aquí y nunca me había ido tan mal. Pienso que es por la situación económica del país?, dijo Andrés Zacarías.
Varios comerciantes más atribuyeron ?las pocas ventas? al desempleo que agobia al país.
?Como está la situación, yo preferí guardar el dinero para las inscripciones de mis hijos y comprar los útiles escolares?, comentó Rosa García, quien observaba ?lo caro que están las cosas?.
Mientras Rosa era entrevistada por Prensa Libre, la acompañante exclamaba: ?¡Q150!, prefiero comprarlo en un almacén?.
?No, no, no, veamos otra cosa?, ?Busquemos más adelante?, ?Mejor lo compramos cuando pase Navidad?, son otros de los comentarios que se oyen entre los comercios.
Comprar zapatos, ropa o medicinas, en lugar de juguetes y otros productos fue la tendencia este año para muchos.
Otros más dichosos invertirán su dinero en una buena cena de navidad. Algunos preferirán pasar fuera de casa y celebrar en grande la Navidad.
Sin empleo: Sólo para cenar
?No nena, este año Santa Claus no vendrá…?, es la respuesta que José Luis y Ana María dan a sus hijos cuando preguntan por los regalos de Navidad.
Tener cena para la Noche Buena resulta ser más importante para ellos.
José Luis se quedó sin trabajo hace cuatro meses y Ana trata de ayudarlo vendiendo lo que se le ocurre en compañía de sus hijos de dos y cinco años. El ?mayorcito? acompaña al papá.
Los ingresos que obtienen no les alcanzarán para comprar regalos ni estrenos este año.
?Tenemos pensado comprar unas libras de carne para ese día. Hace mucho que no comemos más que huevos y frijoles?, dijo Ana.
Si después de comprar los alimentos les sobra algo de dinero, entonces pensarán en comprar algo más.
Mientras, seguirán trabajando todos de sol a sol hasta hoy para juntar algunos centavos más.