Coronavirus: ¿A dónde van los productos que llegaron al país pero no han podido llegar a las empresas?

El movimiento de importación de equipos e insumos médicos en Depósito de Aduanas o Almacén Fiscal se incrementó sustancialmente por la emergencia por el coronavirus, desplazando a otras mercancías no esenciales.

La importación de equipos e insumos médicos para atender la emergencia sanitaria se incrementó exponencialmente en los Deposito de Aduanas y Almacén Fiscal y reportan una alta rotación. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)
La importación de equipos e insumos médicos para atender la emergencia sanitaria se incrementó exponencialmente en los Deposito de Aduanas y Almacén Fiscal y reportan una alta rotación. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

La alta demanda de estos bienes es notoria y creció exponencialmente entre 12 a 15%, informó Geovani Martínez presidente de la Asociación de Almacenadoras Generales de Depósito de Guatemala (Asalge).

“Está ingresando mucho equipo médico destinado para hospitales. Son equipos que ingresan hoy a los almacenes y en tres días ya están saliendo”, aseguró el directivo.

Esos equipos médicos tienen una alta rotación, casi inmediata, y luego del pago de impuestos -parcializando- salen a distribuirse a diferentes centros hospitalarios.

Martínez explicó que esos insumos tienen como máximo una semana de rotación y están catalogados como bienes urgentes.

Recordó que las empresas socias de Asalge siempre han atendido equipos médicos de manera mensual, pero ahora se incrementó la atención de los usuarios. “El crecimiento de estos bienes es por toda la emergencia”, puntualizó.

Las mercancías importadas que ingresan a Depósito de Aduanas o Almacén Fiscal no son definitivas, pero se encuentran en territorio guatemalteco -régimen suspensivo-. Sin embargo, una vez que se pagan los impuestos al administrador tributario, se nacionalizan.

La importación de equipos médicos y alimentos para atender la emergencia del covid-19 tienen prioridad en la cadena logística, según las disposiciones de las autoridades.

Otros rubros

También se observa un aumento en la importación de químicos que utilizan para la elaboración de productos de limpieza, que también está asociada a la emergencia.

Mientras, se garantiza el suministro de productos alimenticios congelados y secos que tienen una rotación de dos a tres semanas. “Son productos de primera necesidad y se mantiene el comportamiento”, afirmó.

Explicó que hay carga que ha disminuido, como vestuario, por el cierre de los centros comerciales, y algunos empresarios que anteriormente importaban uno o dos contenedores ahora solo compran la mitad. Indicó además que han paralizado sus actividades temporalmente de esos productos.

En ese sentido, agregó que lo poco que se importa es por transacciones que se efectuaron en línea -comercio electrónico- y que disminuyó la demanda.

Baja generalizada

Pero a pesar de que hay un incremento en las importaciones en almacenes fiscales, hay una reducción general en las importaciones.

“Hemos observado que las operaciones aduaneras como tales han disminuido con algunos impactos, y las brechas que estamos manejando son porque no se están haciendo las importaciones definitivas como tal”, confirmó Werner Ovalle, intendente de Aduanas de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT).

El funcionario declaró que las mercancías están almacenadas, y que no representan el ingreso que viene por el derecho arancelario a la importación (DAI), y el IVA importación, porque se hacen efectivas hasta que el usuario las consolide.

El Código Aduanero Uniforme Centroamericano (Cauca) y su reglamento señalan que las mercancías pueden permanecer un año sin su nacionalización.

Las empresas importadoras mantienen incertidumbre por el comportamiento del consumo para atender la temporada de fin de año que empieza a prepararse en julio por el efecto del covid-19. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

Menos actividad

Parte de las mercancías que están en los depósitos y almacenes en régimen suspensivo fueron las que se adquirieron antes de la crisis sanitaria, y ante la baja de la demanda o consumo se encuentran en esos recintos.

Ovalle confirmó que el efecto de la pandemia, y las consecuencias a nivel internacional, las importaciones de los principales socios comerciales con Guatemala registran una disminución.

Citó que, por ejemplo, con Estados Unidos la baja de las importaciones es del 14%; con la República Popular de China, 8%.

Declaraciones

Hasta el 31 de mayo último, el comportamiento bajo la modalidad de importación -envío- a Depósito de Aduanas o Almacén Fiscal, registra variaciones con respecto al mismo período del 2019, según las estadísticas de la intendencia.

De enero a mayo de este año el número de operaciones es de seis mil 587 y en 2019 fue de siete mil 115, es decir, una caída del 7.4%; el peso neto en toneladas 331 mil 829 y el año pasado 372 mil 598, es decir 11% menos.

Mientras el valor de las mercancías declaradas es de US$480 millones menor a los US$578 millones del 2019, es decir, una contracción del 17%.

Percepción en segundo semestre

Abelardo Medina Bermejo, analista del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi), resaltó que el uso de estos recintos es una alternativa para las empresas y propietarios de mercancías mientras se recupera la actividad económica, sobre todo la del consumo, que está siendo impactada por el confinamiento, la baja de las remesas, el desempleo y los hogares priorizan gastos esenciales.

“Este año la situación está más difícil, ya que el nivel de consumo disminuyó, y si hubieran pagado impuestos a esas mercancías, tendría un problema muy serio, ya que no podrían vender los productos al corto plazo”, afirmó.

Mencionó como ejemplo, que empresas que comercializan líneas de electrodomésticos, importan el producto, lo llevan a los almacenes fiscales, y lo comercializarán hasta cuando incremente la demanda, pero mientras el producto no sale de la bodega para venderse al consumidor, no paga impuesto.

Estacionalmente, las mayores importaciones de fin de año se realizan en los meses de septiembre, octubre y noviembre, sin embargo, los empresarios mantienen cierta preocupación e incertidumbre sobre el comportamiento del consumo y que tipo de consumo, enfatizó.

En todo caso, será a mediados de julio o principio de agosto cuando se aclare más el panorama.

Martínez subrayó que para ese sector lo más fuerte del año empieza en julio, y consideran que se mantendrá la actividad para los almacenes fiscales -para desconsolidar las mercancías- y los clientes tienen las ventajas de poder parcializar el pago de impuestos de importación y no liquidar un contenedor completo.

Para 2020 se pronostica que las importaciones tendrán desempeño negativo de 5.5% a 8.5%.