“Esto es muy doloroso y francamente inimaginable para todos los que tuvimos la fortuna de trabajar con Ed”, dijo el director general de American Express, Ken Chenault, en una carta a los empleados.
Gilligan comenzó a trabajar en American Express hace 35 años como becario.
Fue nombrado presidente de la compañía en 2013 y le reportaba directamente a Chenault.
A Gilligan le sobreviven su esposa y cuatro hijos, de acuerdo a la compañía.