Soy emprendedor… ¿qué sueldo me asigno?

Un cheque en blanco para decidir su quincena es el sueño de muchos que necesitan trabajar para vivir. Pero los que tienen este privilegio, no lo explotan.

Un criterio de referencia también es el valor que uno tiene en el mercado. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)
Un criterio de referencia también es el valor que uno tiene en el mercado. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

Son de los pocos que pueden decidir su sueldo y aun así optan por un ingreso de subsistencia –si es que cobran–. Se trata de los emprendedores primerizos.

Los que se lanzan a emprender parten de un principio que pone límites a cualquier cantidad soñada: el proyecto va de construir una empresa, no ganar dinero.

El resultado son sueldos de empresarios junior pensados para cubrir necesidades básicas. Pero ahí llega la duda: ¿cuáles son mis necesidades? y, de ellas, ¿cuáles son básicas?

Qué poner primero

Para el director de Operaciones de la incubadora 500 Startups, René Lomelí, que lleva años analizando startups, el criterio es subjetivo.

“Vivíamos los tres cofundadores en un departamento sin muebles, en la Condesa, que a su vez era nuestra oficina. Pedimos un sueldo a los dos años de empezar y cuidábamos mucho el dinero”, explica el CEO de la ya scale-up Conekta, Héctor Cárdenas.

Los creadores de esta empresa, que agiliza sistemas de pago para negocios, emprendieron justo cuando regresaron de cursar sus estudios en Canadá. Entonces estaban en sus tempranos 20 y sólo pensaban en ellos. Pero no todos están en esta situación.

“El primer sueldo que me asigné fue pensando en mis necesidades y obligaciones familiares”, afirma Ignacio Bermeo, que en 2014 fundó una startup que gestiona contratos electrónicos, Trato.

Valor en el mercado

Un criterio de referencia también es el valor que uno tiene en el mercado.

“Para mí, es mi coste de oportunidad. ¿Qué podría estar haciendo si no estuviera emprendiendo?”, se pregunta Álvaro Echeverría, coundador de Facturedo, una plataforma de compra-venta de facturas en línea.

El emprendedor afirma que podría estar ganando hasta cuatro veces más de lo que recibe ahora. Por esto, no tubo reparos en informar a sus inversionistas de la cifra decidió que cobraría a partir de 2019.

“No es nada extraordinario, está muy por debajo de lo que cobraría un CEO”, explica el empresario de 32 años.

Los empresarios sin sueldo

Echeverría se asignó su primer sueldo el último trimestre de 2018, tres años después de poner en marcha Facturedo.

No es el único que durante los primeros años de vida de la empresa se nutre de sus finanzas personales.

“Que un emprendedor inicie con ahorros habla muy bien de él. Significa que está dispuesto a perder algo por una idea”, afirma Lomelí.

“Pero no todo el mundo tiene estas posibilidades y es importante que el emprendedor tenga sus necesidades básicas cubiertas. Si no, estará preocupado por cómo paga la renta y los inversionistas los queremos enfocados en el negocio”, añade.

No cobrar no sólo ahorra dinero a la empresa, sino también decidir qué cifra es la que representa sus gastos elementales.

Recomendaciones de los más experimentados

En el proceso de calcular su sueldo, los emprendedores consultan a sus colegas, mentores o inversionistas.

Cárdenas, cuya empresa ya ha levantado capital en Serie A, explica que los salarios de los emprendedores dependen de la fase en la que está la compañía, de acuerdo con las inversiones e ingresos.

Por su experiencia y trayectoria, esos son los rangos de sueldos que aproximadamente un emprendedor podría asignarse:

  • Startup con capital microsemilla y semilla: entre 0 y US$2,000. Esta es la fase con la que comienza el proyecto y cuyo objetivo central es sostenerse y escalar.
  • Startup con capital Serie A: entre US$2,000 y US$5,000. Una vez que una empresa tiene una base de usuarios establecida, en cuanto a ingresos, clientes y rentabilidad, esa empresa puede optar por fondos de la Serie A, que van entre los US$2 millones y los US$15 millones.
  • Startup con capital Serie B: entre US$5,000 y US$9,500. Las rondas de la Serie B tienen que ver con llevar a las empresas al siguiente nivel, más allá de la etapa de desarrollo. Los inversores ayudan a las nuevas empresas a llegar al expandir el alcance del mercado y pueden aspirar a fondos para financiarse entre los US$7 millones y los US$10 millones.

“En la última fase, la compañía ya debería ingresar más de US$100,000, aunque se los coman los costes de la empresa”, explica.

Los emprendedores utilizan varias métricas para medir el desempeño de sus proyectos desde distintos ángulos. Pero cuando se trata de los sueldos, los parámetros, rangos y criterios, se desvanecen.

*Artículo de Ana Portella

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