Hay una línea muy delgada entre el gasto y la inversión

¿Hay alguna diferencia entre invertir y gastar?¿Por qué la línea entre las dos es tan sutil y difíficil de ver?.

Gasto e inversión no se aplican solamente a cuestiones monetarias, también incluye calidad de vida, relaciones personales y laborales y uso del tiempo y recursos.
Gasto e inversión no se aplican solamente a cuestiones monetarias, también incluye calidad de vida, relaciones personales y laborales y uso del tiempo y recursos.

La   palabra latina “inversión” está formada por  in, que puede traducirse como “hacia adentro”; “versus”, que equivale a decir “dado la vuelta”, y  “ion”, equivalente a acción o hacer.


Invertir significa  renunciar a  un beneficio inmediato por uno futuro, por lo general, improbable, incierto o riesgoso.
Gastar es “deteriorar el dinero con el uso”. Por eso, lo que se gasta no regresa, y, regularmente, ha sido usado en satisfacer caprichos o vanidades.
¿Por qué la gente prefiere más gastar que invertir?.
Muchos confuden gasto con inversión. La diferencia está en la rentabilidad.

“Porque no conoce la diferencia entre gasto e inversión.Por ejemplo, la mayoría de personas cree que hacer el súper es un gasto, pero es  inversión, porque se usa en el bienestar mismo y de la familia. Al conocer la diferencia entre gasto e inversión, las personas harán mejor uso de su dinero, porque, en lugar de gastar en dos cosas baratas invertirán en una sola más cara pero más duradera”, opina el consultor Gustavo Ceballos.
Indica, además, que vale la pena invertir en vivienda, un seguro médico o de vida y también en recreación, aunque parezca irónico.

También para la vida

Muchas personas confunden gasto con inversión o piensan que invertir es una actividad inútil.  
Lo que sucede es que la cultura del gasto opaca a la de inversión, porque el gasto muchas veces va en orden de la satisfacción presente y la inversión implica “tener  en época de vacas flacas”.
He ahí la razón por la cual gastamos sin medida y ahorramos con usura.


 El temor a invertir está fincado en la  incertidumbre del futuro, unido a la desconfianza o haber escuchado de una experiencia ajena que fue mala, comenta Joyce Smith, del Grupo Ceballos.
Para generar cultura de inversión personal se debe tener perseverancia, quitarse el miedo, ariesgar y ahorrar.
 Además,  la mayoría quiere rentabilidad casi inmediata para inversiones monetarias, porque considera que quien invierte hará  dinero pronto, por lo que invierte “a ciegas”, sin información.
Smith agrega que gasto e inversión también se aplica a recursos como tiempo, trabajo o relaciones familiares y de amistad.