De acuerdo con previsiones del Instituto Guatemalteco de Turismo, Inguat, alrededor de 40 mil visitantes procedentes de México, El Salvador y Honduras arribarán al país en las próximas semanas.
De momento, se conoce que está reservado casi el 90 por ciento de la capacidad hotelera en la capital y Antigua Guatemala.
Ello no significa que los tiempos de vacas flacas hayan terminado para el sector hotelero, pues el repunte es de carácter temporal.
Buena temporada
Grandes y pequeños hoteleros capitalinos indicaron a Prensa Libre que ?este año ha sido mucho mejor que el anterior?.
En términos generales, según datos disponibles, la ocupación de habitaciones de hotel mensualmente ronda el 53 por ciento.
No obstante, el porcentaje se incrementa en los negocios pequeños, quienes registran alrededor del 12 por ciento más. La razón es que reciben huéspedes del interior del país.
Gracias al Papa
?En julio y agosto nos va a ir mejor, por la visita del Papa Juan Pablo II para canonizar al Hermano Pedro?, comentaron los empresarios del ramo.
Detallaron que la demanda de hospedaje comenzó a incrementarse a principios de julio.
A la espera de salvadoreños
?Esperamos que la buena racha continúe hasta finales de agosto, pues aún no percibimos el turismo que llega de El Salvador por las fiestas agostinas?, dijeron confiados.
Los pequeños empresarios esperan que los visitantes del vecino país no se dejen influir por los recientes hechos de violencia contra turistas salvadoreños.
Entre tanto, los grandes hoteleros no esperan grandes flujos de personas procedentes de El Salvador, quienes se interesan por sitios turísticos alejados de la capital.
Antigua ya no se da abasto
La devoción por conocer la iglesia donde reposan los restos del Hermano Pedro ha incrementado el turismo a Antigua Guatemala desde hace más de un mes.
?Las calles están llenas, sin importar el día de la semana?, declararon fuentes del comité turístico de la ciudad.
La mayoría de visitantes son nacionales, pero también han acudido turistas procedentes de El Salvador.
?La Antigua ya no se da abasto?, es uno de los comentarios más escuchados en la ciudad donde vivió el Hermano Pedro, quien será canonizado el 30 de julio por el Papa Juan Pablo II.