Instalación de cajeros en idioma maya crece

En el país han sido instalados 420 cajeros automáticos multilingües durante seis años, una herramienta que ha permitido bancarizar a miles de maya hablantes.

Este programa, del Banco de Desarrollo Rural (Banrural), inició en el 2005 con la instalación de 108 máquinas.

Los cajeros operan en español, k’iche’, kaqchikel, q’eqchi’, ixil, mam y q’anjob’al; estos proporcionan instrucciones audibles y guían al usuario, por medio de videos sobre los pasos para hacer determinados procesos.

“El cajero bilingüe nos permitió ampliar la inclusión financiera para que más guatemaltecos tuvieran acceso a la banca”, afirma Sergei Walter, asesor de la presidencia de Banrural.

“Los cajeros han sido muy bien aceptados, especialmente en el área del altiplano guatemalteco, en donde una gran parte de la población tiene acceso limitado a todo”, dice Walter.

Añade que el uso de los expendedores es seguro, gracias al sistema de identificación que utiliza la huella digital del usuario.

Además de poder obtener dinero de un cajero, el cuentahabiente posee una tarjeta similar a la de débito, que tiene registrado una línea de crédito preautorizada que le permite obtener cada día la cantidad que requiera para sus operaciones, y al final del mismo puede pagarlo en la agencia más cercana en el momento o la fecha que considere conveniente.

Walter comenta que con anterioridad las únicas fuentes de financiamiento eran los prestamistas locales que ofrecían un servicio eficiente y a toda hora, pero con penalizaciones del 10 por ciento diario, lo que se convertía en intereses anuales cercanos al tres mil por ciento.

En tanto, el banco cobra alrededor del 22 por ciento anual.

Una red que se expande

Carlos Cintrón, gerente de canales de comercialización del Banco G&T Continental, refiere que hasta la fecha el mercado de los cajeros no está saturado, sobre todo en la provincia, por lo que hay gran potencial de desarrollo.

De acuerdo con Cintrón, en la actualidad los diferentes bancos del sistema —en conjunto— tienen alrededor de dos mil 200 cajeros entre las redes 5B, Banco Industrial y Credomatic, sin tomar en cuenta que la Federación de Cooperativas de Ahorro y Crédito (Fenacoac) posee una red propia de aproximadamente 50 aparatos.

Cintrón añade que por el éxito de acercamiento al público, este tipo de plataformas va en crecimiento.

“En muy corto plazo las operaciones de los cajeros se generalizarán y podrán hacer una multiplicidad de pagos a terceros, como pago de luz, agua o teléfono, a través de la tarjeta de débito, que es la llave de entrada”, afirma.

Alberto Cofiño, asistente de la gerencia de atención al público del Banco Industrial, estima que el 70 por ciento de los cajeros automáticos se encuentran en la capital y el restante 30 por ciento, en la provincia.