Muy próximo al ex presidente francés Nicolas Sarkozy, Proglio, que dirige EDF desde 2009, llegó a un acuerdo confidencial con el grupo chino en contra de la opinión del ente que agrupa las participaciones públicas del Estado francés.
El actual Gobierno pretende “aclarar las condiciones en las que Proglio firmó ese contrato”.
Además, los servicios franceses de información tratan de establecer si existen lazos entre dirigentes de EDF y el grupo chino.
En el disparadero, un presunto acuerdo que EDF firmó en China para la construcción de reactores nucleares, en competencia con los EPR (Reactor Europeo Presurizado, por sus siglas en inglés) , de tercera generación, que la eléctrica francesa desarrolla conjuntamente con el grupo público atómico Areva.