Opinión

La tarea por delante está muy clara

Fanny D. Estrada

Fanny D. Estrada

La crisis política causada por los niños migrantes, además de temas vinculados con la seguridad, el narcotráfico, la corrupción y la impunidad, etc. han provocado la visita al país de funcionarios de muy alto nivel de Estados Unidos, así como la   movilización de recursos económicos y políticos hacia Guatemala para contribuir en la solución de los problemas que la causan.

La mayoría de migrantes guatemaltecos lo hacen por falta de oportunidades de trabajo. La tarea en Guatemala para activar la economía, atraer inversiones —no ahuyentarlas como está de moda—, está muy clara.

Por el espacio limitado voy a listarles acciones específicas que están en el Congreso. Primero, la ley que permitirá poner en práctica el Convenio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que autoriza el trabajo a tiempo parcial. Esto permitirá que jóvenes, madres y mayores puedan trabajar solamente unas horas, recibiendo la remuneración y protección social adecuada.

Segundo, las modificaciones a la Ley de Zonas Francas, que por no corregir errores cometidos ya oficialmente han cerrado más de cien empresas y, con ellas, empleos dignos. Esta es una ley donde se tiran la pelota entre tres entidades.

Tercero, en el país no existe un ente oficial fuerte que se enfoque en la competitividad, en atraer inversiones, en promover las exportaciones. Para ello, ya existe un proyecto de ley que le puede dar vida a un ProGuatemala, similar al Pro México, Pro Colombia o Pro Chile, que se concentran en esas tareas. Esta iniciativa llegó el jueves pasado al Congreso.  

Todos sabemos que el turismo es una gran fuente de empleos. La ley del Inguat requiere de cambios que han sido consensuados entre los entes privados y públicos que promueven el turismo para modernizar su desempeño.

Otro punto: la ley que pasará los feriados que caen entre semana hacia los días viernes o lunes también está en el Congreso. Todos vemos cómo cuando hay feriados largos las familias se movilizan al interior del país, activando esas economías.

Otro: la ley que permitirá modernizar el inoperante sistema de construir carreteras, puertos, aeropuertos e infraestructura, basada en prácticas internacionales, ya está en sus manos. 

También la agricultura de exportación ha transformado el país llevando mejores ingresos al campo. Los productos deben ser renovados y cultivar nuevas variedades que tienen que traerse del exterior. Urge la aprobación de la ley que permitirá poder adquirir en el exterior variedades nuevas y más fuertes. 

Una excelente ley para fomentar el emprendimiento en pymes también ya está en discusión. 

A nivel ministerial, sin duda cerrar las negociaciones de tratados importantes como el de Canadá o Corea ayuda a generar más exportaciones.

No se puede dejar de lado el impacto negativo de una sobrevaluación estructural del tipo de cambio y el contrabando que están matando la producción y los empleos en el país.

* fanny.estrada@agexport.org.gt